Un nuevo caso apunta a la fiscalía de Puerto Plata y su titular Kelmi Duncan, se mantiene una crisis viva en la provincia.
Miembros de una iglesia cristiana desalojados por un expediente judicial muy cuestionable acusan al fiscal de persecución y uso abusivo de la fuerza pública de forma irregular por lo que piden con urgencia la intervención de la Procuraduría General de la República, para poner fin a la impunidad e ilegalidad que se vive en la novia del Atlántico.