Nacionales

Comentario económico: La era de bajas tasas de interés

Las bajas tasas de interés fortalecen la política fiscal

Santo Domingo, RD.- Estamos en una era de bajas tasas de interés a nivel global. En el año 2000, la tasa de interés real, medida por el rendimiento del Tesoro de los Estados Unidos a 10 años, menos la tasa de inflación era de 4.3%, mientras en el año 2020, esa variable se colocó en -0.1%; y se espera que las tasas de interés se mantengan en un nivel reducido, específicamente, por debajo de 2% en términos nominales, durante los próximos años.

Bajas tasas de interés implican un cambio de poder de la política económica. La política monetaria reduce su efectividad, pues está condicionada por el límite inferior cero, por debajo del cual no puede reducirse la tasa de interés nominal.

En el pasado, cuando había recesión, los bancos centrales actuaban de manera rápida, reduciendo de manera significativa la tasa de interés para reactivar la demanda agregada. Pero, con tasas de interés cercanas a cero, el margen de maniobra de las autoridades monetarias se reduce. No obstante, hay que reconocer que se pueden utilizar otros instrumentos monetarios, de rápida implementación, para reactivar la economía.

Por otro lado, las bajas tasas de interés fortalecen la política fiscal, pues disminuyen el servicio de la deuda pública y facilitan su sostenibilidad. En otras palabras, esas bajas tasas de interés, como las actuales, permiten a los gobiernos endeudarse con mayor facilidad y a menor costo, aumentando la capacidad de ejecutar una política fiscal expansiva, como es el caso de obras de infraestructura, lo cual elevaría el crecimiento potencial, y expandiría el empleo en el sector privado. Esa es una gran oportunidad para mejorar el nivel de capitalización pública en economías emergentes.

En el caso de la República Dominicana, la reducción de las tasas de interés a nivel internacional podría ser aprovechada para realizar operaciones de gestión de liquidez, como la lanzada por el gobierno del presidente Abinader el pasado martes. Esto significa sustituir deuda la soberana con elevadas tasas de interés por deudas con menores tasas.

Obviamente, esto implica pagar una prima por encima del valor facial del bono que se estaría readquiriendo, pero operaciones de ese tipo se podrían llevar a cabo, siempre y cuando, haya un beneficio para el gobierno dominicano en términos de valor presente.

Con relación al flujo de caja, esa operación financiera reducirá el servicio de la deuda en los próximos años, liberando recursos que podrían utilizarse para aumentar el gasto de capital, lo cual aceleraría el crecimiento económico. Esa recomendación la realizo sin perder de vista el valor presente del superávit primario, que se debe alcanzar para honrar la deuda pública en el largo plazo.

Por: Jaime Aristy Escuder

Más contenido por Redacción CDN