La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que los recientes terremotos registrados en Venezuela han elevado el riesgo de brotes de enfermedades infecciosas, debido a los daños ocasionados en la infraestructura sanitaria, las interrupciones en el suministro de agua potable y el desplazamiento de miles de personas.
El organismo explicó que los hospitales y centros de salud trabajan bajo una fuerte presión por el incremento de pacientes lesionados, mientras enfrentan dificultades para mantener los protocolos de bioseguridad. También atender la creciente demanda de servicios médicos.
Enfermedades transmitidas por agua contaminada
La OMS señaló que una de las principales preocupaciones tras los terremotos en Venezuela es el aumento de enfermedades gastrointestinales asociadas al consumo de agua contaminada.
La interrupción de los sistemas de agua potable y saneamiento incrementa el riesgo de diarreas agudas e infecciones intestinales, especialmente entre niños, adultos mayores. Además de personas que permanecen en refugios temporales.
Dengue, zika y otras enfermedades bajo vigilancia
Las autoridades sanitarias también mantienen una estrecha vigilancia sobre enfermedades transmitidas por mosquitos, entre ellas el dengue, el chikunguña, el zika y la fiebre amarilla.
La acumulación de agua estancada tras el desastre favorece la reproducción del mosquito Aedes aegypti, principal transmisor de estas enfermedades en gran parte de América Latina.
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Además, la OMS advirtió sobre un posible incremento de casos de leptospirosis, una infección bacteriana que puede contraerse al entrar en contacto con agua o lodo contaminados con orina de animales, un riesgo que aumenta tras inundaciones. También por condiciones de insalubridad.
Riesgo de infecciones respiratorias y enfermedades prevenibles
El organismo internacional también expresó preocupación por el aumento de infecciones respiratorias agudas debido al hacinamiento en albergues. También de refugios temporales, donde la cercanía entre las personas facilita la transmisión de virus y bacterias.
A esto se suma el riesgo de reaparición de enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión y la difteria. También la tos ferina, especialmente en comunidades donde la cobertura de inmunización es insuficiente y los servicios de salud han resultado afectados.
OMS y OPS fortalecen la respuesta sanitaria
Especialistas en salud pública recordaron que, después de un terremoto, el mayor peligro para la población no proviene de los cadáveres, sino de la falta de acceso a agua segura. También el deterioro del saneamiento, la interrupción de la atención médica y las condiciones de hacinamiento.
Frente a este escenario, la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) trabajan en coordinación con las autoridades venezolanas para reforzar la vigilancia epidemiológica. También restablecer los servicios de salud, garantizar el acceso al agua potable y fortalecer las campañas de vacunación y prevención en las zonas afectadas.