La Vega.- El juez Cristian Paulino Baldera, segundo sustituto del presidente de la Corte de Trabajo del Departamento Judicial de La Vega, aseguró que esa jurisdicción judicial ha experimentado una transformación significativa en materia de organización, control y seguimiento de los procesos. Logrando dejar atrás años de acumulación y retrasos.
De acuerdo con el magistrado, al cierre de diciembre de 2025 el 82 % de las salas judiciales se encontraban al día, con proyecciones de alcanzar la totalidad del sistema sin mora procesal. Indicó que este avance es resultado de una gestión enfocada en la disciplina administrativa y la optimización de los recursos disponibles.
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Paulino Baldera sostuvo que estos resultados demuestran que la justicia puede responder con mayor rapidez a las demandas sociales. Siempre que exista voluntad institucional y compromiso con el fortalecimiento democrático.
Tecnología judicial
En ese sentido, enfatizó que la tecnología judicial debe ser utilizada como un medio para garantizar derechos y no como un simple mecanismo administrativo.
“El ciudadano percibe el cambio en lo cotidiano. Hoy una orden de libertad no se pierde ni se paraliza; el sistema permite su seguimiento en tiempo real. Reduciendo plazos que antes se extendían por meses a apenas días, lo que representa justicia oportuna y trato humano”, explicó el juez.
Asimismo, destacó la importancia de fomentar la resolución de conflictos mediante acuerdos, señalando que estos contribuyen a un sistema judicial más eficiente, transparente y cercano a la gente. Afirmó que este modelo beneficia tanto a las partes involucradas como a la paz social, aunque reconoció que aún persisten resistencias dentro del propio sistema.
“El reto es promover un cambio cultural entre jueces, abogados y el Ministerio Público, que permita consolidar las soluciones alternas sin menoscabo del debido proceso”, puntualizó.
En sus declaraciones finales, el magistrado subrayó que la República Dominicana requiere un Poder Judicial confiable y accesible. Recordando que la credibilidad institucional se construye con hechos, transparencia y trabajo sostenido, no con discursos.
Por Winston Hernández