Santo Domingo, RD. – La oposición política en la República Dominicana ha lanzado una advertencia al presidente Luis Abinader, señalando que está desaprovechando una oportunidad crucial para aprobar el nuevo Código Penal. Esta pieza legislativa ha estado en espera durante más de veinte años en el Congreso Nacional.
Los presidentes de las Cámaras Legislativas, Ricardo de los Santos y Alfredo Pacheco, han mostrado su respaldo a la postura del presidente Abinader. El mandatario ha afirmado que el Código Penal necesita ser estudiado y consensuado mejor antes de su aprobación definitiva.
Sin embargo, miembros de la oposición consideran que esta demora podría costarle al país una reforma esencial en materia de justicia penal. “El presidente Abinader tiene la oportunidad histórica de impulsar una legislación que ha sido postergada por décadas. Es necesario actuar ahora”, declaró un portavoz de la oposición.
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Respaldo y controversia en el congreso
Ricardo de los Santos, presidente del Senado, y Alfredo Pacheco, presidente de la Cámara de Diputados, han insistido en que un mayor estudio y consenso son esenciales para asegurar que el Código Penal responda a las necesidades y demandas actuales de la sociedad dominicana. A pesar de este apoyo, la oposición argumenta que ya se ha dedicado suficiente tiempo al análisis y que el retraso solo prolonga las carencias del sistema judicial.
Actualización del Código Penal
La versión actualizada del Código incluye importantes modificaciones, como la tipificación de nuevos delitos y la actualización de las penas para ciertos crímenes. Los opositores temen que la falta de acción inmediata mantenga al país anclado en una legislación obsoleta y poco efectiva.
La discusión sobre el Código Penal sigue generando divisiones en el ámbito político dominicano. Mientras el presidente Abinader y los líderes legislativos piden más tiempo para alcanzar un consenso, la oposición insta a aprovechar el momento para aprobar una reforma esperada por décadas. El futuro de esta legislación crucial dependerá de la capacidad del gobierno y la oposición para encontrar un terreno común en las próximas semanas.