Para promover un crecimiento económico sostenido en la República Dominicana, es indispensable mejorar la calidad de la educación. En ese sentido, un sistema educativo moderno, compatible con la demanda del mercado laboral, es una pieza esencial para el progreso y el bienestar de la sociedad.
Los países con buena formación en matemáticas y ciencias son los que alcanzan niveles más altos de innovación, productividad e ingresos. De ahí la necesidad de gestionar con eficiencia el gasto social destinado a fortalecer el capital humano, condición indispensable para ampliar la capacidad de generar conocimiento útil y elevar el ingreso per cápita. Basta con observar que la evolución del capital humano y de la creatividad científica, registrada desde 1960 hasta el presente, explica gran parte de la brecha de ingresos per cápita entre Singapur y la República Dominicana.
Una evaluación rigurosa del modelo de gestión de la educación pública preuniversitaria dominicana revela la necesidad de una reforma profunda. La incorporación de técnicas avanzadas de gestión en los centros educativos es indispensable para mejorar la calidad de la enseñanza nacional. La entrada del sector privado en dicha gestión, incluida una adecuada selección de docentes, contenido curricular y tecnologías de aprendizaje, elevaría el rendimiento de los estudiantes y aceleraría el ritmo de acumulación de capital humano, en particular el de la futura mano de obra perteneciente a hogares pobres y vulnerables.
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Progreso tecnológico
El incremento de la población instruida estimularía el progreso tecnológico. La colaboración entre empresas, universidades y el Estado resulta imprescindible para generar un círculo virtuoso de nuevas ideas capaces de impulsar el desarrollo y la transformación social. Un régimen de incentivos adecuado a la innovación se traduce en mayor eficiencia en el uso de los recursos naturales y productivos. El Estado debe promover el financiamiento de centros de investigación en áreas que sean complementarias del valor agregado de sectores productivos con ventajas comparativas. Todo ello permitiría alcanzar un crecimiento económico sostenido superior al 5% anual.