Santo Domingo, RD. – La sociedad dominicana ha sido víctima, día a día de la delincuencia. Y también observa cómo los policías a veces resultan involucrados en el mal. Así, el jefe de la Policía Nacional, mayor general Nelson Peguero Paredes, ha asumido un cargo lleno de retos, incluido la falta de confianza a su personal. Y a la misma sociedad que duda, le ha lanzado dos mensajes muy claros.
“Hago un llamado a toda la ciudadanía a que pierda el miedo en nuestra institución y que depositen la confianza suficiente”, dice. “A la ciudadanía que denuncie todos los hechos de su conocimiento. Si no hay denuncia creo que la ciudadanía está cometiendo un error. A los dominicanos que tengan confianza al momento de denunciar los hechos, que nosotros le vamos a dar respuesta”, insiste el alto oficial.
El jefe policial le pidió al país un voto de confianza a su gestión y prometió “producir los cambios que sean necesarios a lo interno para crear ese clima de confianza y brindarle a la sociedad un servicio eficaz y eficiente”.
El mayor general Nelson Peguero Paredes no tiene dos meses siendo jefe de la Policía Nacional y ya calcula que por “mala conducta”, han sido sacados de las filas policiales entre 35 a 40 agentes. Esto quiere decir que, aproximadamente, se ha despachado un uniforme gris cada día, desde inicios de agosto.
Deficiencias en el ingreso y la promoción de agentes
Entre las faltas que distingue el mayor general en sus casi dos meses de gestión, menciona el modelo de admisión y de promoción de sus agentes. Dice, por ejemplo, que tienen debilidades en el mecanismo de depuración para la integración de nuevos agentes, a pesar de que esas personas tienen que superar una serie de requisitos y ser sometidas a pruebas psicológicas y educativas. “Eso –el mecanismo de admisión- debe fortalecerse un poco. Si logramos apelar a que a la Policía llegue un recurso humano con un poco más de nivel creo que eso sería una gran cosa”, apunta.
Señala, también, que la falta de incentivo de la Policía Nacional es “posiblemente” la razón por la que su recurso humano no sea el más preparado. “El recurso humano que nos está llegando posiblemente no sea el mejor, el más conveniente, porque los que vienen son principalmente de los estratos sociales más bajos”.
Otra de las debilidades que reconoce es en la modalidad de promoción de su gente. Pues en estos momentos es el tiempo que define si un uniformado es ascendido o no. “Lo que debemos de tomar en cuenta es por tiempo y capacidad. Esa es una de nuestras metas”.