Santo Domingo. – El Gobierno de la República Dominicana anunció la derogación del decreto 30-25, que establecía la aplicación del Impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (Itbis) a plataformas digitales extranjeras utilizadas en el país. La decisión, comunicada por el vocero de la Presidencia, Homero Figueroa, dejó sin efecto la norma publicada en la Gaceta Oficial No. 11186 antes de su entrada en vigor. A tan solo unas horas, pero ¿a qué se debió este cambio de parecer?
Objetivo del impuesto digital y su rápida anulación
El decreto buscaba mejorar la recaudación fiscal y reducir la evasión tributaria, alineándose con recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Sin embargo, el anuncio generó debate en la opinión pública y el Gobierno decidió revocar la medida.
Con la derogación, las plataformas digitales extranjeras quedan exentas del pago de este tributo por ahora, mientras las autoridades evalúan nuevas estrategias de recaudación fiscal. La decisión plantea interrogantes sobre los factores que influyeron en este cambio de postura.
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Presión de EE.UU.: la amenaza de aranceles de Trump
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva, en el mes de febrero, que amenaza con imponer aranceles a gobiernos que establezcan impuestos digitales sobre empresas estadounidenses. En el documento, Trump denuncia que estos impuestos buscan transferir fondos de compañías tecnológicas de EE.UU. a gobiernos extranjeros, calificándolos de «discriminatorios y desproporcionados».
La orden otorga al Representante Comercial de EE.UU. autoridad para investigar y tomar acciones contra países que aplican estas tasas, como España, Reino Unido, Francia, Italia, Austria y Turquía. Además, prevé la posibilidad de reabrir investigaciones sobre impuestos tecnológicos en Canadá y México bajo el marco del T-MEC.
Impacto en las grandes tecnológicas y en la economía con el impuesto digital
La medida afectaría a gigantes como Google, Amazon, Meta y Apple, que dominan el ecosistema digital en República Dominicana. La posible imposición de aranceles a países con impuestos digitales podría haber influido en la rápida derogación del decreto 30-25, evitando represalias comerciales que impactaran la economía local.
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El antecedente de aranceles impuestos en el mandato de Trump y luego suspendidos por Joe Biden refuerza la percepción de que el Gobierno dominicano evitó un posible conflicto con Washington. La decisión también refleja la dependencia del país de servicios digitales extranjeros, mayoritariamente de origen estadounidense.
El futuro del Itbis en servicios digitales
Aunque el decreto 30-25 quedó sin efecto, el tema de la tributación digital sigue en la agenda fiscal. La creciente digitalización de la economía refuerza el argumento de gobierno sobre un esquema impositivo justo y equilibrado, que permita al país recaudar sin generar tensiones diplomáticas.
En el ámbito global, la OCDE promueve un acuerdo internacional para regular la tributación de plataformas digitales. República Dominicana deberá analizar futuras propuestas que le permitan captar ingresos sin arriesgar relaciones comerciales estratégicas.