La Fundación Marcos Guerrero Peña realizó su tradicional entrega de juguetes a más de 600 niños de la comunidad de Pontón, en un emotivo acto marcado por la alegría, la solidaridad y la esperanza, reafirmando su compromiso con la niñez y el desarrollo social.
La actividad, que se lleva a cabo de manera ininterrumpida desde hace más de 20 años, surgió como una iniciativa familiar. La misma tiene el propósito de llevar felicidad a los niños de Pontón y comunidades cercanas. Esto, mediante la entrega de juguetes educativos que fomentan valores, aprendizaje y sana diversión, alejados de la violencia y el uso de armas.
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Durante el acto, el presidente de la fundación explicó que el proyecto tomó mayor fuerza tras una tragedia familiar, cuando la delincuencia cobró la vida de un primo hermano. Esto motivó a la familia a canalizar el dolor a través de una labor social permanente.
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Asimismo, destacó que todos los juguetes entregados responden a un enfoque educativo y formativo. Hizo énfasis en la entrega de bicicletas y artículos recreativos, con una política de cero armas, por tratarse de juguetes destinados a niños.