Santo Domingo. El reciente feminicidio ocurrido en el sector Mata Gorda, en Santo Domingo Norte, vuelve a poner en el centro del debate la persistente violencia de género en el país. En este trágico caso, un hombre identificado como Hansel Antonio Solís García, de 38 años, asesinó a su pareja, Roselin Fortunato, de 24, hirió a la madre de esta, y luego se quitó la vida con un disparo en la cabeza.
El hecho estremeció a la comunidad y se suma a una preocupante estadística nacional: de casi 30 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en los primeros seis meses de 2025, según datos de la Fundación Vida Sin Violencia.
Feminicidios en 2025: cifras y patrones
Además de las 27 víctimas fatales registradas hasta junio, la organización también documentó que 37 niños y niñas quedaron huérfanos como consecuencia directa de estos crímenes. Aunque la cifra representa una reducción del 25% respecto al mismo período del año pasado, cuando se contaron 36 feminicidios, los casos siguen generando alarma social.
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- Los datos también revelan patrones preocupantes:
- 10 agresores utilizaron armas blancas,
- 9 emplearon armas de fuego,
- 3 casos ocurrieron por asfixia,
- 7 agresores se suicidaron tras cometer el crimen.
La mayoría de los feminicidios se produjeron en el hogar de la víctima (17 casos), mientras que otros 8 se ejecutaron en espacios públicos.
Marzo: el mes más violento
Paradójicamente, el mes de marzo, cuando se conmemora el Día Internacional de la Mujer, fue el más letal en lo que va de 2025, con 8 feminicidios íntimos.
“Un solo caso es demasiado”
Frente a este escenario, la ministra de la Mujer, Mayra Jiménez, lamentó los hechos ocurridos recientemente en Mata Gorda, Capotillo y Villa Mella. Así mismo, destacó que desde 2020-2024 las estadísticas bajaron a un promedio anual de 66 feminicidios. Dicha cifra está frente a los 96 por año que se registraban entre 2005 y 2019.
Sin embargo, fue enfática al señalar que “un solo caso es demasiado, y nuestro compromiso con la protección de la vida de las mujeres debe mantenerse firme y constante”.
La ministra también destacó la importancia de mantener el enfoque interinstitucional, el acompañamiento legal y psicológico a las víctimas. Y la educación como herramienta transformadora para erradicar la cultura machista y violenta.