Santo Domingo.- El abogado constitucionalista Juan Miguel Castillo Pantaleón aseguró hoy que los abogados que sostienen que la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre la nacionalidad dominicana, viola el principio de no retroactividad de la ley, «evidencian así sus bajos niveles de formación jurídica».
Castillo Pantaleón declaró que esos letrados muestran desconocer que el principio de no retroactividad de las leyes no rige en Sentencias Declaratorias, que son las que se basan en el precepto de que la situación sobre la que se sanciona «siempre fue así».
Indicó que ejemplos de sentencias de ese tipo son las que determinan la paternidad biológica de un ser humano, ya que cuando las pruebas genéticas resultan positivas se asume que el beneficiario fue siempre hijo, padre o hermano, según lo que plantee el conflicto.
El exjuez de Instrucción señaló que son abogados deficientes los que levantan el criterio de que tiene carácter retroactivo la sentencia del Tribunal Constitucional que determina que los nacidos en el territorio nacional desde 1929 en adelante, de padres en tránsito, no poseen la nacionalidad dominicana.
«Los abogados que incurren en el error garrafal de argumentar que esa decisión soberana es inconstitucional, se ve claro que estudiaron de noche y que se les fue la luz», subrayó Castillo Pantaleón, durante una entrevista concedida al programa radial Acción Matinal, por Supra 101.7 FM.
Atribuyó la baja calidad de esos profesionales a que desde hace unos años varias universidades del país decidieron reducir la carga de los pensums en sus escuelas de Derecho, a fin de atraer y facilitar el ingreso de más bachilleres, «sin tomar en cuenta que de esa manera se debilitaba su formación académica».
Recordó que por pedido de la entonces representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Valerie Julliand, el también presidente para la época, Leonel Fernández, instruyó que se abriera un proceso de consultas con sectores sociales, como paso previo a la aprobación de la actual Ley General de Migración, que cursaba en el Congreso Nacional.
«Sin embargo, ninguna de las organizaciones no gubernamentales que ahora atacan la sentencia presentaron objeción alguna o propuestas de modificación al proyecto de Ley de Migración durante el espacio de tiempo que se estableció para esos fines», significó.
Aseveró que a medida en que los sectores que torpedean la sentencia ocupan horarios más largos en los medios de comunicación, asimismo pierden espacio y credibilidad, tanto en la comunidad nacional como en el ámbito internacional.
Castillo Pantaleón ponderó la fortaleza manifiesta de las instituciones que sustentan el Estado Dominicano, que tiene su expresión en la Sentencia del Tribunal Constitucional, en la Ley de Migración en que se funda y en su consiguiente Reglamento de Aplicación.
Con relación al testimonio de William Medina Ferreras, quien afirmó en México, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que fue deportado a pesar de que nació en territorio nacional, Castillo Pantaleón dijo que una investigación de la Junta Central electoral demostró la falsedad de sus denuncias y que no es dominicano ni tiene hermanos en el país.