El fallecido escritor peruano, Mario Vargas Llosa, generó en el 2013 una controversia a nivel internacional tras publicar una columna en el diario El País.
En el escrito expresó su enérgico rechazo a la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional de la República Dominicana.
Establecía que los hijos de inmigrantes haitianos en condición migratoria irregular, nacidos en territorio dominicano, no tenían derecho automático a la nacionalidad del país. Esta decisión provocó una amplia discusión dentro y fuera de la isla, y encontró en Vargas Llosa a uno de sus críticos más severos.
El autor plasmó su opinión en el artículo titulado “Los parias del Caribe”, donde calificó la sentencia como una “aberración jurídica”.
Además, la comparó con las leyes antisemitas implementadas por la Alemania nazi, que despojaron de la ciudadanía a miles de judíos.
Sus declaraciones generaron indignación en distintos sectores de la sociedad dominicana, tanto por el tono como por las comparaciones históricas utilizadas, que muchos consideraron ofensivas y fuera de contexto.
La crítica de Vargas Llosa se convirtió en tema de debate nacional e internacional, reabriendo discusiones sobre soberanía, derechos humanos y la compleja relación entre República Dominicana y Haití.
En uno de los pasajes más polémicos de su escrito, Vargas Llosa afirmó:
“La sentencia del Tribunal Constitucional dominicano es una aberración jurídica y parece directamente inspirada en las famosas leyes hitlerianas de los años treinta, dictadas por los jueces alemanes nazis para privar de la nacionalidad alemana a los judíos que llevaban muchos años —muchos siglos— avecindados en ese país y eran parte constitutiva de su sociedad.”
El texto estaba acompañado por una poderosa y controversial imagen: un mapa de la República Dominicana parcialmente cubierto con una bandera nazi.
Todo esto intensificó la reacción del público y provocó una fuerte ola de rechazo en diversos sectores del país.
Por Jazmín Figueroa