Fondo Agua Santo Domingo celebra diez años de trabajo recuperando la capa boscosa de las cuencas de los ríos Haina, Nizao y Ozama–Isabela.
Este esfuerzo tiene un impacto directo en la seguridad hídrica del Gran Santo Domingo.
La entidad afirmó que sus diez años de operación consolidaron un modelo de inversión y gobernanza. Además, lograron resultados medibles en las zonas críticas de las cuencas mencionadas.
«Hemos consolidado un modelo de inversión y gobernanza que muestra resultados medibles», dijo Patricia Abreu, directora ejecutiva de la entidad.
RECOMENDAMOS LEER:
Juan Roberto Amel, vicepresidente de la Junta Directiva, atribuyó el éxito a la arquitectura financiera basada en un fideicomiso filantrópico de largo plazo.
Amel explicó que ese modelo financiero ha permitido superar los ciclos económicos y políticos. Además, garantiza la continuidad de los proyectos de infraestructura verde que protegen las fuentes de agua del Gran Santo Domingo.
Década de protección de cuencas y gobernanza
La recuperación de la capa boscosa se realizó en zonas críticas de las cuencas de Haina, Nizao y Ozama–Isabela. El énfasis estuvo en proteger las fuentes que abastecen al área metropolitana.
Fondo Agua presentó su experiencia como un ejemplo de inversión sostenible. Busca generar un impacto directo en la seguridad hídrica de la población del Gran Santo Domingo.
La organización resaltó que sus proyectos continúan gracias al fideicomiso filantrópico, diseñado para perdurar frente a cambios externos.
Fondo Agua cerró la celebración de sus diez años reafirmando su compromiso con la conservación y la gestión de las cuencas que abastecen el Gran Santo Domingo.