San Cristóbal, 17 de febrero de 2025.- el ambientalista y espeleólogo Domingo Abreu advirtió sobre los graves daños que la minería ha causado en la Reserva Antropológica Cueva del Pomier y rechazó la posibilidad de coexistencia entre la actividad minera y la conservación del área.
Abreu destacó la urgencia de iniciar un proceso de revegetación en la zona afectada para recuperar la humedad y las temperaturas originales del ecosistema, porque los daños a las cuevas ya no son recuperables. Según explicó, la pérdida de humedad ha llevado al deterioro de pictografías rupestres, especialmente en la cueva número 4, donde varias representaciones han desaparecido casi por completo debido a la evaporación de la humedad en las paredes.
Durante un programa especial de Despierta con CDN en Las Cuevas del Pomier, el ambientalista también se refirió a los estudios realizados en la zona desde 1995, que han evidenciado que la minería no ha beneficiado a tantas familias como se alega. «No estamos hablando de miles de familias afectadas; los estudios sociológicos muestran cifras mucho menores», afirmó.
En cuanto a la posición del Ministerio de Medio Ambiente, Abreu indicó que aún no se reciben respuestas oficiales sobre el informe que debía ser publicado a inicios de febrero. Explicó que, históricamente, la zona está protegida hasta la instalación de la primera empresa minera en 1962, tras la caída de la dictadura de Trujillo. Desde entonces, la actividad minera ha crecido de manera exponencial, llegando a contar con 13 concesiones en 1987.
Asegura no debe continuar minería en la zona
Sobre una posible solución que permita la continuidad parcial de la minería en la zona, Abreu fue tajante: «No es posible continuar con la minería aquí. El propio Estado ha financiado estudios que concluyen que la actividad es incompatible con la conservación de este patrimonio.»
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Finalmente, Abreu resaltó la importancia histórica y antropológica de la Reserva Cueva del Pomier, que alberga más de 57 cuevas con más de 4,000 pictografías y vestigios de diversas culturas precolombinas, incluyendo la taína, la maya y la inca. «Nuestra sociedad es lo que es a partir de estas culturas. Proteger estos sitios es proteger nuestra identidad», concluyó.
La comunidad ambientalista y arqueológica sigue esperando la decisión del gobierno sobre el futuro de la Reserva Cueva del Pomier, mientras el debate entre conservación y desarrollo minero continúa generando polémica en la opinión pública.