La playa de Boca Chica se consolidó este sábado como uno de los puntos del país que más atrae visitantes durante la Semana Santa. Pero, también, uno de los que comprende el mayor despliegue de vigilancia, con la novedosa integración de un «dron de rescate». Pese al cese de las restricciones de acceso a la playa impuestas por la alcaldía, persistía la queja entre vendedores y bañistas.
Patrullaje en lanchas, con drones, apostados en campamentos o en marcha. La vigilancia en la playa Boca Chica estaba cubierta por todos los ángulos.

Desde sus botes se aseguraba de que ningún bañista se aventura mar adentro, pero ante cualquier eventualidad, los más de 2 mil socorristas y agentes de distintas agencias contaban con el equipo de respuesta coordinada, que como novedad integró grandes dones de la Fundación MARE.
“Sí, fíjate, como tú sabrás, Boca Chica fue dragada hace muchos años y existe un canal de cruce de barcos. Entonces, con esa delimitación que tenemos de esos recicles que tenemos ahí, evitamos de que la persona cruce en el canal y así tengan algún tipo de emergencia, de natación, calambre, cosas así por el estilo, aunque tenemos bastantes embarcaciones acá, tenemos tres lanchas de la Marina y tres de la Defensa Civil que están prestas a dar ese servicio seguido cruce una persona, ese litoral que tenemos ahí delimitado”, explicó Kelvinson Cáceres, encargado operativo Defensa Civil Boca Chica

“Tenemos cuatro diferentes drones y tenemos dos fly car, es decir, que nosotros tenemos una inversión que supera los siete millones de pesos para el beneficio de lo que es nuestra ciudadanía. Este dron, como lo vemos, es un dron de carga, es un fly car, donde tiene dos salvavidas, estas salvavidas con un dispositivo de release, un dispositivo de descarga, se pueden lanzar al agua y permiten de que los vacacionistas que salen del área de las boyas pueden ser rescatados. Ellos se estabilizan, el dron se queda cuidándolo ahí, supervisándolo en lo que el personal acuático lo recupera”, declaró Eddy Matos de la Fundación Mare.

“Este gran dispositivo instalado aquí, tenemos un gran hospital, un centro de mando, varios centros de asistencia, unas diez ambulancias instaladas aquí con una gran cantidad de personal, aproximadamente dos mil doscientas personas, entre policía, militares, socorristas, médicos, paramédicos, que están aquí apostando en Bocachica para brindarle la asistencia a la población”, dijo Julián García sub director del COE.

El movimiento de personas aumentaba conforme el paso de las horas y de manera especial tras el cese del acceso a restringido a la playa, que había impuesto la alcaldía.
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“Se hacían por la alcaldía, que no se vuelven a hacer, se les vendían a los dueños de negocios, pero la gente compra un ticket y falsifica lo demás. Hay muchas formas de que la gente pudiera comprar un ticket y falsificarlo. Entonces ya está totalmente eliminado el sistema de los pases para visitar a Boca Chica. Están los parqueos públicos, privados, va a haber una comunicación, una dirección de personas identificándole dónde van a estar los parqueos para que la gente sepa dónde se va a parquear y dónde no se puede parquear”, fueron las declaraciones de Ramón Candelaria, alcalde Boca Chica

Sin embargo, para comerciantes de pescados y otros artículos, la medida ya había golpeado sus ventas.
“Nada, mira por un solo lado que estaba inhalando para allá, para allá, para acá no bajaba nada. Eso nos afectó bastante, porque no es posible que yo por un poder que yo tenga voy a cerrar para este lado para que no crucen para este lado, para que nada más crucen para aquel lado”. Dijo Sandra, una vendedora de pescado, expresando su descontento por las restricciones del lugar.

“La restricción que se puso fue demasiado fuerte, entonces todo el mundo quiere quedarse en su casa. Entonces los negociantes aquí estamos jalando aire”, fueron las declaraciones de Ricardo Pimentel, otro vendedor en desacuerdo con las restricciones.

Muchos de los visitantes expresaron descontento con las prohibiciones de fiestas y música a alto volumen. Aunque eso no les impedía compartir en familia bebidas y comestibles, o darse un rico baño en las aguas azules de esta costa caribeña.
“Estamos aquí en la playa con la familia bebiendo un traguito que no se puede tener ni en botella, tiene que ser en pote, ¿me entienden? Un pote de agua que hay que echarle a la bebida, ¿me entienden? Y eso está mal por el Faride, muy mal”, dijo Enmanuel Herrera un bañista
Durante el asueto, la playa Boca Chica está abierta al público hasta las 6 de la tarde. El llamado reiterado de las autoridades es a hacer uso con moderación.