Santo Domingo. La directora ejecutiva de la Reforma Educativa de la Policía Nacional, Mu-Kien Sang Ben, aseguró que transformar la institución es un proceso de largo plazo que no puede medirse únicamente por casos aislados de abuso policial, sino por los cambios estructurales y educativos que se implementan desde hace cuatro años.
Sostuvo que la reforma busca formar policías mejor preparados, con una visión centrada en el respeto a los derechos humanos, el uso adecuado de la fuerza y el servicio a la ciudadanía. Asimismo, reconoció que los hechos de violencia policial generan preocupación, pero insistió en que cambiar una cultura institucional construida durante décadas requiere tiempo y perseverancia.
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Las declaraciones se ofrecieron durante una entrevista en el programa 55 Minutos con Julissa Céspedes, que se transmite de lunes a viernes por CDN, canal 37, a las 10:00 de la noche.
Nueva formación para los agentes
Sang Ben explicó que, al iniciar el proceso, encontraron que la Policía carecía de un programa de formación sistemático. En ese sentido, se diseñó un nuevo currículo basado en competencias y adaptado a los estándares de la educación superior.
Detalló que los aspirantes ahora reciben seis meses de formación académica y tres meses de pasantía supervisada, a diferencia del modelo anterior, en el que permanecían apenas unos meses en entrenamiento antes de salir al servicio.
El nuevo pensum incorpora asignaturas como inteligencia emocional, manejo de la ira, derechos humanos, resolución de conflictos, uso gradual de la fuerza y entrenamiento con armas letales y no letales.
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Un cambio que tomará años
La historiadora informó que alrededor de 11,000 policías ya han sido formados bajo este modelo. Inidicó que la meta es continuar ampliando esa cifra para renovar progresivamente la institución.
También destacó que miles de agentes en servicio han recibido capacitación en ética, derechos humanos y manejo de conflictos. Al tiempo que se han fortalecido los programas de formación de instructores y las condiciones de entrenamiento.
Finalmente, afirmó que ningún proceso de transformación policial produce resultados inmediatos, como demuestran experiencias internacionales. Reiteró que la educación constituye la herramienta más importante para construir una Policía más profesional. Asimismo, cercana a la ciudadanía y preparada para responder a los desafíos de la seguridad pública.