La cocaína líquida, también conocida como cocaína en solución, es una de las formas más sofisticadas y difíciles de detectar en las que el narcotráfico ha logrado camuflar esta sustancia ilícita. Aunque su existencia se conoce desde hace más de una década, el uso de esta modalidad ha ido en aumento. Especialmente para evadir controles en puertos y aeropuertos de América Latina, Europa y Asia.
Desde el punto de vista técnico, se trata de cocaína que ha sido disuelta en soluciones acuosas o en solventes orgánicos, principalmente alcohol. El proceso comienza con la extracción de la base de cocaína, que luego es convertida en clorhidrato. Esta transformación permite que la droga pierda su apariencia habitual en polvo, haciendo mucho más difícil su detección por los escáneres y perros entrenados.
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Según explican autoridades antidrogas, la cocaína es altamente soluble, por lo que el proceso de disolución es relativamente simple. Una vez que la droga líquida llega a su destino, se la puede revertir a su forma original mediante procesos de filtrado y decantación, recuperando hasta el 90% del producto original. Es importante destacar que esta modalidad no está pensada para el consumo directo, sino exclusivamente como una estrategia de transporte encubierto.
Origen de la cocaína líquida
Aunque fue en 2011 cuando se descubrió por primera vez un cargamento de cocaína líquida en la frontera entre Brasil y Paraguay, no fue sino hasta 2018 cuando esta modalidad de tráfico comenzó a crecer significativamente. Inicialmente, muchos narcotraficantes rechazaban este método debido a que implica una pérdida del 10% de la sustancia original. Sin embargo, con el tiempo se comprobó que los beneficios superaban los riesgos, ya que permite burlar con mayor eficacia los controles internacionales.
Recientemente, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) incautó el mayor cargamento de cocaína líquida en la historia del país durante un operativo en la terminal de Boca Chica, provincia de Santo Domingo. La operación, que comenzó el fin de semana y concluyó el martes, permitió interceptar un contenedor destinado a España. Este contenedor transportaba más de 46,000 botellas de jugos y refrescos.
Otro caso emblemático tuvo lugar en Colombia, en febrero de 2022, cuando las autoridades interceptaron un cargamento de 20.000 cocos que contenían cocaína líquida en su interior, con destino a Italia. También se han reportado decomisos de canecas llenas de droga líquida dirigidas a Estados Unidos, Reino Unido y otros países europeos.
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Europa y Estados Unidos continúan siendo los principales destinos de la cocaína líquida. Sin embargo, se ha detectado un crecimiento sostenido en el tráfico hacia Asia, especialmente China. Así como hacia Canadá, que comienza a posicionarse como un mercado importante.
Aunque no existen cifras precisas sobre la cantidad de cocaína líquida que se trafica a nivel global, las estimaciones económicas son alarmantes. En 2019, se reportó que tan solo 2,7 kilos de esta droga transportada en forma diluida podían alcanzar un valor de hasta 170.000 dólares en el mercado negro.