El presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, destituido por su breve imposición de la ley marcial en diciembre y atrincherado en su residencia desde entonces, accedió este miércoles a abandonar el recinto para comparecer ante las autoridades y mientras estas trataban de detenerlo.
«El presidente Yoon ha decidido comparecer personalmente ante la Oficina para los Casos de Corrupción de Altos Funcionarios (CIO)», señaló el equipo legal en un comunicado, horas después de que los cuerpos de seguridad logran acceder al recinto residencial para tratar de ejecutar una orden de arresto impuesta al mandatario.
Las autoridades se desplazaron sobre las 5:20 de hoy (20:20 GMT del martes) hasta su residencia para intentar proceder con el arresto por segunda vez. Tras el intento fallido de principios de mes, estos fueron bloqueados por la cadena humana formada por los servicios de seguridad presidencial. Además, de las líneas de vehículos que colocaron en torno al recinto.
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Varias horas más tarde, los investigadores lograron acceder al reciento usando escaleras y habían estado negociando con representantes del depuesto presidente para ejecutar la orden.
«Desde la madrugada, la CIO y el policía han estado avanzando con fuerza hacia el recinto de la residencia presidencial, anunciando planes para realizar detenciones masivas. También han llegado informes sobre lesiones sufridas por ciudadanos fuera del recinto», dijeron los representantes legales del presidente.
Presidente de Corea del Sur decide comparecer
El equipo añadió que dada la «determinación» del servicio de seguridad presidencial de evitar cualquier intento de arresto de Yoon, «está claro que cualquier enfrentamiento físico entre el equipo de seguridad y la policía podría conducir a incidentes graves e inevitables», por lo que el mandatario habría decidido comparecer, pese a considerar que su intento de arresto es «ilegal».
Los abogados de Yoon señalaron que prevén que transcurran unas horas antes de la comparecencia, hasta que se calme la situación.
La oficina anticorrupción, la policía y el Ministerio de Defensa investigan a Yoon por un supuesto delito de insurrección ligado a su declaración de la ley marcial el mes pasado.
La policía desplegó a unos 3.000 efectivos para el dispositivo de hoy, acordonó la zona y emitió sucesivos mensajes por megafonía. Advirtiendo a quienes impidieran la ejecución de la orden de arresto que podrían ser detenidos por obstruir la ley.
Unos 6.500 partidarios de Yoon se congregaron también en torno al recinto, mientras que una treintena de parlamentarios del gobernante Partido del Poder Popular (PPP). Se desplazaron asimismo a las afueras de la residencia presidencial para protestar contra la orden de arresto.
Yoon permanecía escondido en su residencia desde que la Asamblea Nacional lo destituyera el 14 de diciembre. A raíz de su fallida declaración de la ley marcial.
Con información de EFE.