El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, y el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, se reunieron la mañana de este domingo 2 de febrero en el Palacio de Las Garzas. El encuentro comenzó con un retraso de más de 19 minutos.
Al llegar a la Presidencia, Rubio fue recibido en las escalinatas por el canciller panameño, Javier Martínez-Acha. La agenda de la reunión abordó temas cruciales como la seguridad, la migración irregular a través de la selva del Darién, las repatriaciones y el Memorando de Entendimiento firmado entre Estados Unidos y Panamá.
La reunión tiene lugar en un contexto de tensión, luego de las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con recuperar el Canal de Panamá debido a la presencia de China en la vía marítima.
Marco Rubio, el primer secretario de Estado de origen hispano, llegó al Aeropuerto Panamá Pacifico pasadas las 8:00 p.m. junto a una delegación de funcionarios y periodistas. Panamá es el punto de inicio de su gira por Centroamérica, que incluirá su próximo destino, Costa Rica, donde se reunirá con el presidente Rodrigo Chaves el lunes 3 de febrero.
La visita de Marco Rubio a Panamá, una posible rebaja de las tensiones por el Canal
El Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, llega este sábado a Panamá en su primer viaje oficial por Centroamérica, en medio de un clima tenso por las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de «recuperar» el control del canal.
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Pese a que el mandatario panameño, José Raúl Mulino, ha dejado claro que la soberanía del canal es «innegociable», esta polémica parece centrar la visita de Rubio, según analistas, que también apuntan a la crisis migratoria en el Darién como un eje central de las conversaciones entre ambos funcionarios.
Antes del arribo de Rubio, Mulino mostró su disposición a conversar de una variedad de temas con el secretario de Estado y la esperanza de que la crisis en torno a las amenazas de Trump por retomar el control de la vía quede «superada» porque, enfatizó, «no hay fundamento para una confrontación».