Ankara. – El Gobierno turco ha mostrado su satisfacción por el alto el fuego alcanzado este miércoles en Gaza entre Israel y el grupo islamista palestino Hamás, y subrayó la importancia de enviar de inmediato ayuda humanitaria para facilitar el regreso de los desplazados.
«Espero que pronto escuchemos el anuncio oficial del alto el fuego», dijo el ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, durante una rueda de prensa en Ankara con su homólogo sirio, Asaad Shaibani.
«La ayuda humanitaria debe empezar de inmediato; lo importante es que ahora dos millones de personas puedan regresar a casa», agregó el ministro en referencia a los desplazados por los combates en Gaza.
Fidan lamentó las «actividades diplomáticas que dieron más tiempo a Israel», alargando la guerra en la que ya han muerto, dijo, «50.000 personas, la mayoría civiles».
«Se ha pisoteado la dignidad humana y el sistema internacional se ha muerto, se ha llegado a un mundo sin reglas, solo para que Israel pudiera alcanzar sus objetivos militares. Para garantizar su propia seguridad, Israel pone en peligro otros países», agregó Fidan, citando como ejemplo la ocupación israelí de partes de Siria.
El ministro turco reiteró que «la única solución para el conflicto es la de establecer dos Estados, con fronteras consensuadas» y prometió que Turquía siempre trabajaría para este objetivo.
Así se negoció el alto el fuego en Gaza
Después de ocho meses de negociaciones mediadas por Estados Unidos, Catar y Egipto, las discusiones para alcanzar un acuerdo de alto el fuego entre Hamás e Israel en Gaza se prolongaron hasta pocas horas antes del anuncio, con intermediarios recorriendo pasillos y resolviendo los últimos flecos de una tregua crucial para los rehenes capturados en la Franja y para la población civil palestina, afectada por una crisis humanitaria sin precedentes.
Altos funcionarios estadounidenses revelaron este miércoles detalles de unas negociaciones que llevaba meses sin resolverse por las suspicacias y posturas difíciles de conciliar entre Israel y los representantes del grupo palestino de Hamás.
«El hecho de que tengamos un acuerdo tan detallado es que, por ejemplo, estuvimos trabajando la pasada noche hasta las tres de la mañana, resolviendo hasta el último detalle, dejando poco a la improvisación y asegurándonos que las expectativas estaban muy claras para ambas partes», indicó en una llamada a la prensa uno de los funcionarios de la Administración de Joe Biden presentes en estos meses de intensas conversaciones en Doha (Catar).
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Según funcionarios presentes en el último gran logro diplomático del único mandato presidencial de un saliente Biden, estas semanas se trabajó en lo que definen como «conversaciones de proximidad», con representantes de Israel y Hamás, enemigos mortales declarados, dialogando a través de intermediarios cataríes y egipcios que hacían las veces de mensajeros entre habitaciones en plantas diferentes de un mismo edificio.
Otro elemento que ha llevado a uno de los participantes a definir este acuerdo de «sin precedentes» y «con mucho en juego para todos», es la colaboración «histórica» entre los equipos de Biden y del presidente electo, Donald Trump, cuyo impulso y presión sobre el primer ministro israelí, Benjamín Nentanyahu, sin forzar un cambio total del plan inicial de la Casa Blanca, fue clave.
El enviado de Trump en Oriente Medio, Steve Witkoff, trabajó codo con codo estos últimos días con el director de la CIA, Bill Burns, o Brett McGurk, enviado de Biden para temas de Oriente Medio, mientras que el equipo del ministro de Exteriores de Catar, Mohamed bin Abderrahmán, acercaba posturas a solo cinco días del cambio de inquilino en la Casa Blanca.
«Se intercambiaban roles. Mientras McGurk negociaba en Doha, pensamos que Steve podría tener una conversación con el primer ministro Netanyahu y fue él mismo a hacerla en persona (este fin de semana)», indicó el alto funcionario de Washington.
El canciller catarí finalmente anunció esta tarde, hora de Washington, el acuerdo desde Doha, algo que según fuentes estadounidenses no estuvo del todo claro hasta «pasado el mediodía».