La conversación entre el papa León XIV y el jefe de la diplomacia estadounidense Marco Rubio fue «amistosa y constructiva», indicó una fuente del Departamento de Estado, pese a la reciente arremetida del presidente Donald Trump contra el sumo pontífice.
La audiencia «hizo hincapié en la solidez de las relaciones entre Estados Unidos y la Santa Sede, así como su compromiso común a favor de la paz y de la dignidad humana», señaló el Departamento de Estado en un comunicado.
«Revisaron los esfuerzos humanitarios en curso» en América y «las iniciativas para establecer una paz duradera en Oriente Medio», añadió.
El diálogo dio fe de «la sólida y constante asociación entre Estados Unidos y la Santa Sede en favor de la libertad religiosa», recalcó el Departamento de Estado.
La audiencia a puerta cerrada duró aproximadamente 45 minutos.
Rubio se reunió posteriormente con el secretario de Estado y número dos del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin.
El Vaticano detalló horas más tarde en un comunicado que, se abordaron, entre otros temas, «la necesidad de trabajar incansablemente en favor de la paz».
«Se reafirmó el compromiso común de mantener buenas relaciones bilaterales entre la Santa Sede y Estados Unidos», señaló la Santa Sede.
«Posteriormente tuvo lugar un intercambio de puntos de vista (…) prestando especial atención a los países afectados por la guerra, las tensiones políticas y las difíciles situaciones humanitarias, así como a la necesidad de trabajar incansablemente en favor de la paz», detalló el comunicado.