Madrid. – La Iglesia católica española dio un paso significativo el martes al aprobar un plan para reparar a las víctimas de abusos sexuales. Este ambicioso proyecto, que se espera esté operativo en algunos meses, ha generado una intensa oposición por parte del gobierno del presidente socialista Pedro Sánchez.
El anuncio se produce en un contexto de creciente presión gubernamental. El presidente Sánchez ha instado repetidamente a la Iglesia a compensar a las víctimas. El mismo criticando su opacidad y la falta de avances en el reconocimiento y reparación de los abusos. Las víctimas han señalado la inacción de la Iglesia, aumentando la presión para que se tomen medidas concretas.
Detalles del plan de reparación
Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), informó en rueda de prensa que se han aprobado las líneas generales del «plan de reparación integral de víctimas de abusos». Este plan contempla la creación de un comité para evaluar cada caso y decidir el nivel específico de compensación. Según Argüello, el comité comenzará a funcionar «cuanto antes, a ser posible a partir de septiembre».
Argüello calificó el día como «significativo», destacando que la Iglesia ha «abierto una puerta» a la «reparación integral» de las víctimas. Sin embargo, esta iniciativa no ha sido bien recibida por el gobierno.
El gobierno, que propuso en abril la creación de un fondo estatal para indemnizar a las víctimas, sufragado por la Iglesia, se opone al plan de la CEE. En un comunicado emitido el lunes, el ministerio de Justicia sostuvo que «el gobierno no aceptará en ninguna circunstancia un sistema unilateral como el propuesto» por la Iglesia. El comunicado subrayó que el plan de la Iglesia no cuenta con la participación de las víctimas, no es obligatorio para las diócesis y sus resoluciones no son vinculantes.
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Reacciones de las víctimas y organizaciones
Las reacciones de las víctimas y sus asociaciones no se hicieron esperar. Juan Cuatrecasas, miembro fundador de la asociación de víctimas Infancia Robada, calificó la rueda de prensa de los obispos como una «parodia pura». Varias organizaciones de afectados han denunciado que no fueron consultadas en la preparación del plan de reparaciones.
Después de años de negación, la iglesia católica española accedió en 2022 a investigar los abusos sexuales a menores en su seno, siguiendo el ejemplo de otras iglesias en países como Francia, Alemania, Irlanda, Estados Unidos y Australia.
Un informe de una comisión independiente, encargado por el Parlamento español, estimó que desde 1940 más de 200.000 menores sufrieron abusos sexuales por parte de religiosos católicos. Esta cifra podría aumentar a 400.000 si se incluyen los abusos cometidos por laicos en contextos religiosos.
La Iglesia encargó una auditoría que contabilizó al menos 2.056 víctimas. Sin embargo, la CEE emitió su propio informe, que registra 1.057 «casos registrados» en sus diócesis, pero solo 358 «probados» o «verosímiles».