Moscú y Pekín. – Rusia asignará más de 402 millones de dólares (37.500 millones de rublos) en los próximos tres años para financiar programas que promuevan la natalidad. Esto en medio de la crisis demográfica más severa del último cuarto de siglo, según informó el Gobierno. Una crisis que al parecer está compartiendo con China.
Esta inversión rusa está destinada a revertir la preocupante caída en el número de nacimientos que afecta gravemente a la población.
El Gobierno ruso presentó este lunes ante la Duma, su cámara de diputados, el presupuesto para 2025-2027. Este incluye financiamiento para programas demográficos regionales con el objetivo de incrementar los nacimientos.
Además, el proyecto destina más de 42.920 millones de dólares (4 billones de rublos) en ayudas mensuales para familias.
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Capital materno y ayudas a las familias rusas
Otro de los puntos destacados del presupuesto es la asignación de más de 18.240 millones de dólares (1,7 billones de rublos) al capital materno. Un programa que apoya a familias con dos o más hijos para la adquisición de viviendas, la educación preescolar y el pago de servicios para menores con discapacidad.
Estas medidas son parte del esfuerzo para frenar el declive en la tasa de natalidad, que ha alcanzado niveles similares a los de 1999.
La agencia nacional de estadísticas Rosstat reveló que, durante los primeros seis meses de este año, nacieron 599.600 niños. Esto significa 16.500 menos que en el mismo período del 2023, lo que representa el índice más bajo desde 1999.
Se espera que para 2030 el número de mujeres en edad fértil en Rusia disminuya un 40% respecto al 2010, según expertos.

La postura de Putin y la respuesta legislativa
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha instado a las mujeres a tener un mínimo de tres hijos cada una para contrarrestar la crisis demográfica. Además, en la Duma se presentó un proyecto de ley que busca castigar la propaganda de la ideología «childfree», que promueve el derecho de las mujeres a no tener hijos.
Por su parte, China también atraviesa una crisis de natalidad. A punto de celebrar su 75º aniversario, el país enfrenta una drástica disminución de los nacimientos. Un fenómeno que lleva en descenso desde hace siete años.
El alto costo del matrimonio, la presión económica y los cambios en la mentalidad juvenil son algunos de los factores que agravan la situación.
El matrimonio, primer obstáculo para la natalidad en China
La mayoría de los nacimientos en China provienen de mujeres casadas, debido a los tabúes y obstáculos burocráticos asociados con tener hijos fuera del matrimonio. Sin embargo, en la primera mitad de 2024, solo 3,43 millones de parejas contrajeron matrimonio, una cifra que representa un descenso interanual del 12,5 % y que anticipa que 2024 será el año con menos bodas desde 1980.
La edad promedio del primer matrimonio también ha aumentado, pasando de 24,89 años en 2010 a 31,39 años en 2023. Este retraso en el matrimonio reduce los años fértiles de las mujeres y, en consecuencia, el número total de hijos que pueden tener.

Cambios en la mentalidad de los jóvenes
Según la Liga de la Juventud Comunista de China, muchos jóvenes ahora prefieren enfocarse en sí mismos, priorizando sus carreras y estilos de vida. Además, las mujeres chinas están obteniendo una mayor educación, lo que ha cambiado las dinámicas de emparejamiento, creando un desequilibrio en las relaciones.
El alto costo de las bodas también juega un papel importante. Un estudio reciente muestra que el costo promedio de una boda en China es de 45.594 dólares, superando en varias veces la renta per cápita. Esta situación es aún más grave en las zonas rurales, donde la tradición de la dote sigue siendo fuerte.
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Una crisis de natalidad costosa
La tasa de fertilidad en China se estima en 1,0 hijos por mujer, muy por debajo del nivel necesario para el reemplazo generacional. En algunas áreas urbanas, como Shanghái, esta cifra es aún menor, cayendo por debajo de 0,5 hijos por mujer.
Los altos costos de crianza y el temor a que el matrimonio limite el desarrollo profesional de las mujeres son factores que disuaden a las parejas de tener hijos.
Expertos calculan que, para 2035, más de 400 millones de personas en China tendrán más de 60 años, lo que plantea serios desafíos para los servicios públicos y la seguridad social. China cerró 2023 con 1.409,7 millones de habitantes, una disminución del 0,14 % respecto al año anterior.