Madrid, España.-Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, también presentó una querella por presunta prevaricación contra el juez que la investiga, Juan Carlos Peinado.
En la demanda establece que Gómez considera que Peinado adoptó decisiones “arbitrarias y manifiestamente injustas” y “forzó” las normas en una instrucción “perversa”.
El abogado de Gómez, el exministro Antonio Camacho, solicitó al Tribunal Superior de Justicia de Madrid que investigue al magistrado por presuntos delitos de prevaricación.
Otros cargos que deben investigarle al juez son la revelación de actuaciones procesales declaradas secretas y revelación de secretos por funcionario público.
La demanda contra Peinado llega tres días después de que la Abogacía del Estado también se querellara contra el titular del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid.
Entiende que el juez dictó “a sabiendas” varias resoluciones contrarias a lo dispuesto en la norma, que atendían a “convicciones propias”.
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Decisiones “sin amparo legal” en una “instrucción “perversa”
La defensa de Gómez fundamentó su querella, a la que tuvo acceso EFE, en las decisiones “injustas”, “arbitrarias”, “no justificadas. También carentes de motivación alguna y contradictorias” que el juez tomó a lo largo de la investigación.
Sánchez se querella por prevaricación
Según el letrado de una “instrucción inusual, errática, perversa y prospectiva” que busca dirigir “una causa general” contra Begoña Gómez. Esto para investigar “toda” su vida y “tratar de determinar” si ha cometido algún delito.
En su opinión, el juez Peinado “efectuó una aplicación del derecho incomprensible, forzó las normas aplicables” y tomó decisiones “sin amparo legal”.
Según la demanda, muchas veces, sin posibilidad de recurso, “con evidente impacto en todos los ámbitos” de la vida de Gómez. Esto “debido a la importantísima repercusión mediática del proceso”.
Por lo que entienden que la Presidencia del Gobierno se vio “agraviada” por su actuación.
Dice el letrado desconocer si las decisiones del juez “tienen la finalidad premeditada de buscar un impacto político y social. O si tan sólo obedecen a un desmedido afán de protagonismo mediático”, pero ve “indicios evidentes” de que se adoptaron “de forma arbitraria e injusta”.
La querella recuerda además que esas decisiones que amplió el objeto de la investigación “parecen rebatir, conscientemente y sabiendas” varios informes policiales que descartaban indicios de delito.
Y critica que, en este procedimiento “mutante”, “muta el objeto de la causa” y “mutan los testigos a investigados”,.
Esta acción vulnera una serie de garantías y creando “indefensión”, como ocurrió con el empresario Juan Carlos Barrabés y el rector de la Universidad Complutense de Madrid, dijeron.
Aseguraron, estos últimos se convirtieron en investigados días después de declarar como testigos.
Revelación de actuaciones secretas a las acusaciones
Aparte de la presunta prevaricación, Begoña Gómez también quiere que a Peinado se le investigue por revelar acusaciones como Vox. También por el autodenominado sindicato Manos Limpias y Movimiento de Regeneración Política de España, una serie de actuaciones procesales que entonces estaban declaradas secretas.
Su defensa, explica la querella, no tuvo acceso a documentación cuando la causa estaba secreta, entre el 16 de abril y el 24 de mayo.
Y que mientras que el juez dio “acceso a quien no debía” del procedimiento, según acreditan dos providencias. Estas daban a las acusaciones información que no proporcionó a su abogado.