El gigante de las redes sociales Meta lanzó este martes su primer asistente con inteligencia artificial (IA) en forma de aplicación. Esto es un intento de competir con ChatGPT.
«Mil millones de personas ya usan inteligencia artificial de Meta a través de nuestras aplicaciones, entonces hicimos una nueva aplicación independiente, Meta AI, para que la prueben», invitó el CEO de la empresa, Mark Zuckerberg, en un video en Instagram.
La aplicación «está diseñada para ser tu inteligencia artificial personal» y se accederá a ella principalmente a través de conversaciones de voz con interacciones personalizadas para cada usuario, explicó Zuckerberg.
«Empezaremos de forma muy básica, con solo un poco de contexto sobre tus intereses», agregó el CEO.
«Pero con el tiempo, vas a poder permitir a Meta AI conocer mucho más sobre ti y las personas que quieres a través de nuestras aplicaciones, si así lo quieres».
Los usuarios podrán compartir sus posteos hechos con AI, como en las otras redes sociales del grupo.
La nueva aplicación también sustituye a Meta View. Esta se utilizaba con los lentes inteligentes Ray-Ban Meta. La misma permite que las conversaciones fluyan entre los lentes, la aplicación móvil y las interfaces de escritorio, según la empresa.
El lanzamiento de Meta AI se realiza en momentos en que Open AI lidera el mercado de asistentes dotados de inteligencia artificial generativa con su ChatGPT, que se actualiza constantemente.
LE PUEDE INTERESAR:
El impacto de Meta AI en la privacidad, automatización y consumo de noticias a través de WhatsApp
La integración de Meta AI en plataformas de mensajería como WhatsApp representa un cambio significativo en la manera en que los usuarios interactúan con la tecnología, acceden a la información y gestionan su privacidad. Si bien esta inteligencia artificial promete facilitar tareas cotidianas y mejorar la experiencia del usuario, también plantea desafíos críticos en términos de transparencia, seguridad de datos y manipulación de la información.
Sin embargo, al delegar tantas funciones a una IA, surgen preguntas sobre el control humano. ¿Dónde queda la toma de decisiones consciente? ¿Cuánto de lo que leemos o compartimos sigue siendo genuinamente nuestro?
WhatsApp resulta históricamente una plataforma con fuerte énfasis en el cifrado de extremo a extremo.
No obstante, la inclusión de Meta AI implica que ciertos datos deben procesarlos por sistemas externos para que la IA pueda responder adecuadamente. Aunque Meta afirma que estas interacciones las manejan con altos estándares de seguridad, muchos usuarios temen que la recopilación de datos aumente, incluso de forma anónima o agregada.
Además, se abren interrogantes sobre la posibilidad de que esta tecnología recopile metadatos (hora, frecuencia, patrones de uso) que podrían ser utilizados con fines comerciales o incluso influir en el comportamiento del usuario.