Historiador asegura conspiraciones contra Trujillo estaban “al doblar la esquina”

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José del Castillo señala que se produjo una ola de repudio contra la dictadura tanto en el país como a nivel internacional

Santo Domingo, RD.- El historiador José del Castillo Pichardo hizo referencia a la situación que atravesaba República Dominicana al acercarse el final de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo que generó diferentes posiciones en la sociedad de aquel entonces.

En una entrevista realizada por Onorio Montás para el programa “Revista Dominical Dejando Huellas”, que se transmite por CDNRadio, recordó la historia del ingeniero y arquitecto Henry Gazón, creador de importantes obras del país quien terminó cayendo en
desgracia durante la dictadura.

El historiador contó que en 1954, el presidente de la Junta Central Gubernativa del Partido Dominicano, don Virgilio Álvarez Pina (Don Chucho) quiso obsequiar una mansión de tres niveles a Trujillo ubicada en San Cristóbal como regalo de cumpleaños.

Bautizada como la Casa del Cerro, el diseño y la construcción de este suntuoso palacio estuvo a cargo de Gazón, sin embargo, se realizaron numerosos cambios en el diseño original a petición de Trujillo y doña María Martínez su esposa. junto a un grupo de amigas.
“Al final salieron cosas no de muy buen gusto producto de esas intervenciones en el diseño de la obra”, señaló Del Castillo.

Ante la desventura de esta casa, Gazón se vio obligado a partir como exiliado hacia Nueva York, con sus cuentas bancarias embargadas, no pudo regresar a territorio dominicano hasta la muerte del tirano.

“Fue una experiencia típica de las cosas que sucedían en el régimen. Una persona que a lo largo de su carrera profesional había prestado innegables servicios del más alto nivel al régimen y caía en desgracia, podía incluso peligrar su existencia”, afirmó.

Además, cuestionó las palabras de El Jefe, quien en ese momento alegó desconocer que se estuviera construyendo un suntuoso palacio con los fondos del Partido Dominicano para él. El también sociólogo afirmó que a su corta edad era consciente de ésta y otras vivencias por la que el pueblo dominicano pasaba día tras día y lo que eso significaba para el país. “Las conspiraciones contra Trujillo estaban al doblar la esquina, había un régimen de deterioro”, puntualizó.

Explicó que el régimen quedó aislado de la Comunidad Internacional tanto diplomática como comercialmente, acordado a unanimidad en Costa Rica, tras el atentado que realizó contra el entonces presidente venezolano Rómulo Betancourt, que terminó con la vida de varios agentes de seguridad que le acompañaban, mientras que el mandatario quedó marcado con quemaduras en todo el cuerpo y la cara.

Otras consecuencias fueron el embargo de armas, el cese de la venta de petróleo y sus derivados como gasolina, así como también de todo tipo de vehículos y repuestos. Por otro lado, Estados Unidos había decidido participar activamente en el plan para el asesinato del tirano, que se produjo el 30 de mayo de 1961.

Resaltó que contra la dictadura se revelaron hijos de altos funcionarios del régimen como Rafael Filiberto Bonnelly, quien desempeñó diversos cargos durante la dictadura trujillista como ministro de interior (1944-1946) y ministro de justicia (1957-1959). También se
desempeñó como presidente del Consejo de Estado tras la caída del régimen trujillista en 1962.

En Washington D.C., capital de Estados Unidos, se establecieron importantes figuras del empresariado dominicano en contra del régimen como Donald Reid Cabral, Mario Read Vitini, Juan Isidro Jiménez Grullón, Guido D'Alessandro Tavárez (Yuyo) y otros políticos
dominicanos en e exilio.

Aseguró que a su generación le tocó pasar por la transición de un
gobierno dictatorial a una democracia. “Empezamos a vivir una nueva etapa y nos sumamos a los movimientos que se desarrollaron para ganar el espacio público que nos fue arrebatado por la dictadura”, relató.

Del Castillo destacó que los jóvenes, a los que se unieron algunas personas de mayor edad, se lanzaron a las calles para exigir sus derechos en tanto las familias adineradas de Santo Domingo, en aquel entonces conocida como Ciudad Trujillo, se reunían en el Palacio Nacional para rendirle el último tributo a su jefe.

Influenciados por la Revolución de Cuba, que tuvo lugar entre 1953 y 1959, en el país surgieron movimientos como Unión Cívica Nacional (UNC), que se presentó como un frente patriótico y apartidista, donde muchos de sus dirigentes también eran parte del Movimiento 14 de Junio (1J4).

“Se produjo una ola de repudio a la dictadura. Salimos a la calle, yo
estuve en todas las manifestaciones que se realizaron”, dijo.

Destacó que a partir de este momento se produjeron diversos cambios en el país: se iniciaron los movimientos estudiantiles, se formó el Consejo de Estado, que comenzó a operar en enero de 1962 y se organizaron las elecciones que se pautaron para el 20 de diciembre del mismo año, primeras elecciones libres que se celebraron en el tras
la caída de la dictadura de Trujillo.

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