La cardióloga internista y psicocardióloga Pamela Féliz explicó las diferencias entre la hipertensión de bata blanca y la hipertensión enmascarada, dos condiciones que pueden llevar a diagnósticos incorrectos si no se realiza una evaluación adecuada.
La especialista señaló que la hipertensión de bata blanca ocurre cuando el paciente presenta cifras elevadas de presión arterial únicamente en el entorno médico, mientras que en su vida cotidiana mantiene valores normales. Esta elevación suele estar relacionada con la activación del sistema nervioso simpático ante el estrés o la ansiedad que puede generar la consulta.
Durante una entrevista en el programa Más que Noticias, que se transmite de lunes a viernes por CDN, canal 37, a las 8:00 PM, la especialista explicó que esta condición se define cuando la presión supera los 140/90 mmHg en consulta, pero se mantiene normal en un monitoreo ambulatorio de 24 horas, conocido como MAPA.
Dispositivos electrónicos pueden servir como aliados para vigilar hipertensión
Féliz advirtió que no todo paciente con una lectura alta en consulta debe medicarse de inmediato. “Muchas veces escucho testimonios de pacientes que fueron medicados tras una sola toma elevada. Eso no es lo correcto”, afirmó, al destacar la importancia de confirmar el diagnóstico antes de iniciar tratamiento farmacológico.
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En contraste, la hipertensión enmascarada se presenta cuando la presión arterial es normal en el consultorio, pero elevada fuera de este entorno. En estos casos, el monitoreo ambulatorio revela cifras significativamente altas, incluso cuando en consulta se registran valores como 120/80 mmHg.
La especialista explicó que esta condición puede detectarse cuando el paciente presenta síntomas cardiovasculares como dolor en el pecho, fatiga o cansancio persistente, pese a que sus mediciones en consulta aparentan estar dentro de rangos normales. En tales situaciones, el MAPA o estudios complementarios como el Holter pueden ser determinantes.
Asimismo, enfatizó que los dispositivos electrónicos como relojes inteligentes y anillos de monitoreo pueden servir como aliados tanto para el paciente como para el médico. Sin embargo, recomendó utilizarlos con equilibrio para evitar conductas obsesivas o interpretaciones erróneas.
Hipertensión de bata blanca podría evolucionar a hipertensión arterial real
La doctora también alertó que algunos pacientes con hipertensión de bata blanca pueden evolucionar con el tiempo hacia una hipertensión arterial sostenida. Por ello, estos casos no deben darse de alta definitiva, sino mantenerse bajo seguimiento periódico en consulta cardiológica.
En cuanto a cifras de alerta, recordó que presiones por encima de 130/90 mmHg ya ameritan evaluación médica, y valores como 180/120 mmHg constituyen una crisis hipertensiva que requiere atención inmediata.
Finalmente, subrayó la importancia de que los pacientes informen en emergencias si padecen hipertensión de bata blanca o enmascarada, ya que este dato puede influir en la conducta médica. La educación y el monitoreo continuo, concluyó, son fundamentales para prevenir complicaciones cardiovasculares y garantizar un tratamiento adecuado.