Estilos de vida

Ana María Silva: lo que aprendió sobre medicina al hablar en auditorios internacionales

Ana María Silva, creadora de contenido médico y pediatra, descubrió en congresos y auditorios de distintos países que muchos profesionales de la salud comparten la misma inquietud: cómo lograr que su conocimiento tenga un impacto más allá del consultorio. Su experiencia internacional le permitió observar por qué la comunicación se ha convertido en una conversación cada vez más relevante dentro de la medicina.

Hay una pregunta que Ana María Silva escucha una y otra vez. A veces aparece en Bogotá. Otras en Buenos Aires. También en Ciudad de México. Cambia el acento, cambia el contexto y cambian las condiciones en las que trabaja quien la formula. La inquietud, sin embargo, suele ser la misma.

¿Cómo hago para que lo que sé llegue más lejos?

Los auditorios cambian. El idioma cambia. El perfil de quien está sentado del otro lado cambia. Lo que no cambia, dice Ana María Silva, es la pregunta que aparece siempre al final. Con distintas palabras, desde distintos sistemas de salud, con distintos grados de urgencia.

Silva lleva años escuchándola. Como speaker internacional en congresos de medicina y salud digital, la pediatra colombiana ha compartido escenarios con profesionales de distintos países. Lo que esa experiencia le dejó no fue solamente una agenda de viajes. También le permitió observar una preocupación que se repite entre médicos de perfiles muy diferentes.

El Latam HealthTech Forum 2025, realizado en Bogotá, fue uno de los espacios donde esa sensación apareció con claridad. Médicos, tecnólogos, instituciones y emprendedores compartiendo conversaciones sobre el futuro de la atención en salud. Al fondo, una realidad difícil de ignorar: los cambios avanzan más rápido de lo que muchos profesionales sienten que pueden adaptarse.

La pregunta ya no parece ser si la transformación digital forma parte de la medicina. La discusión empieza a moverse hacia otro lugar. Quién participa en esa transformación y qué papel ocupa el criterio clínico dentro de ella.

Ana María Silva ha dedicado buena parte de sus intervenciones a reflexionar sobre ese punto.

Quien la escucha hablar por primera vez suele encontrar algo llamativo. No habla desde la fascinación por la tecnología ni desde la promesa de soluciones instantáneas. Habla desde la experiencia cotidiana de una pediatra que vio cómo muchas de las conversaciones más importantes sobre salud estaban ocurriendo fuera del consultorio.

“Veía colegas extraordinarios, con años de formación y vocación de servicio, enfrentando incertidumbre profesional y una capacidad de impacto restringida por las horas disponibles en su agenda”, dice Ana María Silva.

Lo que describe no parece limitarse a América Latina. En distintos encuentros internacionales encontró inquietudes parecidas. Profesionales con amplia experiencia clínica intentando entender cómo seguir siendo una fuente confiable de información en un entorno donde los pacientes tienen acceso permanente a contenidos, recomendaciones y opiniones de todo tipo.

Durante el XII Congreso Internacional de Salud Digital celebrado en San Sebastián, España, una de las discusiones giró precisamente alrededor de ese desafío. Cómo asegurar que el conocimiento médico conserve un papel central en espacios cada vez más influenciados por plataformas digitales y nuevas herramientas tecnológicas.

La conclusión a la que Silva llegó con el tiempo no gira alrededor de una aplicación, una plataforma o una tendencia específica.

Para ella, cuando un profesional de la salud logra explicar con claridad lo que sabe, amplía su capacidad de acompañar, educar y orientar. No se trata de reemplazar la consulta médica. Tampoco de competir con la tecnología. Se trata de aportar contexto, criterio y responsabilidad profesional en conversaciones que ya están ocurriendo.

Ese enfoque ha marcado buena parte de su recorrido como creadora de contenido médico. Un camino que construyó sin abandonar su ejercicio clínico y que le permitió explorar nuevas formas de conectar con familias, pacientes y colegas.

Madre de cuatro hijos, también suele hablar de una realidad que pocas veces aparece en los escenarios de los congresos. Lo que ocurre cuando termina la conferencia y cada asistente regresa a su rutina. Cuando desaparecen las presentaciones, las fotografías y las conversaciones de pasillo.

Ahí aparece otra pregunta, por dónde empezar, qué decir primero, cómo construir algo sostenible sin renunciar a la práctica profesional ni a la vida personal.

Silva considera que esa es una de las conversaciones menos desarrolladas dentro del ecosistema de salud digital. No porque el diagnóstico sea desconocido. Todo lo contrario.

La mayoría de los profesionales ya entiende que el entorno cambió, lo complejo empieza después. En el momento en que esa comprensión debe convertirse en una acción concreta.

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