Cada 27 de marzo se celebra el Dia Mundial del Queso, su origen nació en Francia y hoy se extiende por todo el mundo para destacar la importancia de un sector clave en la industria alimentaria.
Existen más de 2.000 variedades de queso a nivel global, ocupando un lugar central en la gastronomía y la cultura de innumerables países. En países como Argentina su consumo anual se mantiene en 12 kilos por persona, según datos de Nielsen & Kantar (diciembre 2024).
La procedencia y la exclusividad de los ingredientes, la complejidad en su elaboración o el tiempo que requieren para madurar son factores que influyen directamente en el precio de un queso. De esta manera, existen quesos que pueden llegar a costar casi lo mismo que un caviar, un vino o un champán francés.
Aquí te mostramos algunos de los quesos más caros:
Beaufort d’Été
Conocido como «El príncipe de los quesos», el Beaufort es uno de los más renombrados a nivel mundial. Para elaborar una rueda de este queso, que pesa aproximadamente 45 kilos, se necesitan unos 500 litros de leche.
Este queso se madura en un ambiente con una humedad del 92% y una temperatura inferior a los 15 grados, durante un mínimo de 18 meses. Como resultado, se obtiene un queso de color marfil, afrutado, con sabores que recuerdan a nuez, mantequilla y hierba seca. La leche utilizada proviene de vacas de la raza Beaufort, criadas en la región montañosa de Alta Saboya, en el sureste de Francia.
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La producción de este queso es ancestral, con una historia que se remonta a más de 2000 años, antes incluso de la ocupación romana en Francia. En 1976, el gobierno francés le otorgó la denominación de origen protegida Beaufort AOC. Durante su maduración, los sabores del queso se concentran, logrando una complejidad y profundidad notables, especialmente en los quesos elaborados con leche de verano.

Rogue River Blue
Este queso azul, elaborado con leche cruda de vaca y una hermosa corteza natural, ganó el premio Best in Show en los American Society Awards de 2009. Su maduración dura al menos un año, durante el cual los quesos se giran varias veces a la semana. El proceso de envejecimiento ocurre en cuevas similares a las utilizadas para madurar el Roquefort.
Su sabor varía desde notas amaderadas de pino hasta toques de bayas silvestres, setas y peras. Cada rueda de queso está envuelta en hojas de vid cosechadas en el Valle del Río Rogue, lo que no solo añade complejidad a su sabor, sino que también protege su textura cremosa y húmeda. Su precio ronda los 87 euros por kilo.

Gorau Glas
Producido en una pequeña granja en Anglesey, Reino Unido, el Gorau Glas es un queso azul elaborado con leche de vaca por Margaret Davis. Con una serie de premios a su nombre, este queso comenzó siendo relativamente asequible, pero su creciente popularidad y los premios que ha recibido han elevado su precio, convirtiéndolo en uno de los quesos más caros del mundo.
Elaborado en pequeñas cantidades, este queso tiene una textura cremosa y un regusto único gracias a las inoculaciones azules que se cultivan con esmero. Su precio está cerca de los 70 euros por kilo.

Winnimere
En 1998, los hermanos Andy y Mateo Kehler adquirieron la deteriorada Jasper Hill Farm en Vermont y, con el tiempo, establecieron una de las granjas lecheras más reputadas de Estados Unidos. La leche de vacas Ayrshire, conocida por su alto contenido de proteínas y grasa, es ideal para la fabricación de queso. Y de esta leche nace el Winnimere, un queso de corteza lavada que madura durante dos meses, siendo cepillado regularmente con una cerveza local.
Cada rueda de Winnimere se envuelve en una tira de corteza de abeto, lo que ayuda a mantener su forma mientras le imprime un aroma a madera. Además de ofrecer sabores que recuerdan a almendras y hierba. Su precio ronda los 80 euros por kilo.

Cacio Búfala
La leche de búfala, que contiene casi el doble de grasa que la de vaca, es la base de algunos de los quesos más cremosos del mundo. El Cacio Búfala, producido en Casa Madaio, en Cilento, Campania, Italia, se madura entre 8 meses y un año en cuevas especialmente diseñadas para ello.
Este queso de color amarillo marfil tiene una textura compacta, es semiduro y ofrece un sabor delicioso a leche de búfala, con notas cremosas y mantecosas que se derriten en la boca. Su precio ronda los 80 euros por kilo.

Jersey Blue
El Jersey Blue, elaborado en Suiza con leche de vacas Jersey, es un queso azul con forma de cúpula que madura inicialmente en sótanos. Durante su maduración, se prensa en moldes veteados, lo que permite que se desarrollen los mohos azules que lo caracterizan.
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Este queso tiene una textura rica y un aroma algo fuerte al principio, pero se vuelve ligeramente picante una vez cortado, sin perder el sabor terroso de la leche cruda. Su precio ronda los 80 euros por kilo.

Extra Old Bitto
Originario de Italia, el Bitto ha alcanzado precios exorbitantes tras ser introducido en Hong Kong por un importador. Este queso, elaborado con una mezcla de leche de vaca y cabra, es extremadamente difícil de producir, ya que madura durante 10 años. El proceso de elaboración comenzó en 1997 y, aunque los quesos tan maduros no suelen ser populares en Asia, el Bitto se ha convertido en un producto muy apreciado en todo el mundo. Su precio está alrededor de los 255 euros por kilo.

White Stilton Gold
El White Stilton Gold es una versión exclusiva del queso Stilton, a la que se le ha añadido oro comestible. Lo que lo convierte en uno de los quesos más caros del mundo. Fabricado por Long Clawson Dairy en Leicestershire, esta edición limitada para la temporada navideña ha sido un favorito entre famosos y millonarios.
Este queso es casi 97 veces más caro que un Stilton tradicional, y se pueden ver los depósitos de oro comestible al cortar una rueda. Con un precio de 765 euros por kilo, no es un queso accesible para todos.
