Cada año, se calcula el momento en que la humanidad ha consumido más recursos naturales de los que la tierra puede regenerar en ese mismo año. Desde ese día y hasta el 31 de diciembre, vivimos en un déficit ecológico, es decir, “en números rojos” con el planeta.
Este año el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra es celebrado el 24 de julio, lo que marca el sobregiro ecológico más temprano en las mediciones históricas, desde que comenzaron en 1971. El uso excesivo de los recursos naturales afecta a la Tierra.
¿Por qué se adelantó esta vez?
Se realizaron ajustes en la capacidad de absorción de carbono de los océanos, lo que adelantó la fecha ocho días en relación con 2024 (que fue el 1 de agosto). Estos cambios impactaron la Tierra de manera significativa.
En total, en 2025, la humanidad está usando recursos un 80% más rápido de lo que los ecosistemas pueden regenerar, es decir, requiere el equivalente de 1,8 planetas Tierra.
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Consecuencias del sobregiro
- Se agotan reservas naturales clave como bosques, suelos fértiles, agua dulce y vida marina.
- Se acelera el cambio climático: exceso de CO₂, fenómenos meteorológicos extremos.
- Implica riesgos para la seguridad alimentaria, la estabilidad económica y los ecosistemas. Esto afecta la Tierra de varias maneras.
¿Qué motiva este día simbólico?
Este día busca concienciar sobre los límites del planeta y la urgencia de adoptar un modelo económico y social sostenible. La campaña, impulsada por la Global Footprint Network desde 1987, cuenta con el apoyo de múltiples organizaciones, incluido el PNUD, quienes consideran a la Tierra un recurso crucial.
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¿Qué se puede hacer?
El Global Footprint Network y la ONU destacan soluciones viables para retrasar esta fecha:
- Incrementar la energía limpia (solar, eólica), lo que podría posponerla hasta 26 días.
- Reducir el desperdicio alimentario, enfocándolo a hábitos más sostenibles, que suman otros 13 días.
- Mejorar la agricultura y restaurar bosques sumarían más días. Estas acciones protegerían la Tierra.
En 1971, la fecha cayó el 29 de diciembre; en 2025, ha avanzado cinco meses completos.
La tendencia es clara: cada año el día llega más temprano, reflejo del aumento constante de la huella ecológica global y su impacto en la Tierra.