En los últimos años, los vehículos eléctricos se convirtieron en uno de los tipos de medios de transporte a los que apuestan gobiernos, fabricantes y consumidores, impulsados por la necesidad de reducir la contaminación y la dependencia de los combustibles fósiles.
Hoy en día diversas marcas globales como las Riddara, Ford, Tesla, BYD y Nissan lideran una transformación reflejada en las calles de muchas ciudades a nivel mundial.
En este artículo te explicamos acerca de los vehículos eléctricos, su funcionamiento entre otros tópicos.
Vehículos eléctricos: un sistema basado en electricidad, no en combustión
Comparado a los vehículos que funcionan con combustibles fósiles como la gasolina o el gasoil, los vehículos eléctricos funcionan con un motor eléctrico alimentado por una batería recargable, generalmente de iones de litio. Esta batería se carga conectando el vehículo a la red eléctrica, ya sea en el hogar o en estaciones de carga públicas.
Al conductor hacer uso de la velocidad, la energía almacenada en la batería se envía al motor eléctrico a través de un inversor que regula la potencia. El resultado es una conducción más eficiente, silenciosa y con aceleración inmediata. Además, incorpora el llamado frenado regenerativo, el cual permite recuperar parte de la energía al desacelerar o frenar, devolviéndola a la batería.
Marcas que impulsan la movilidad eléctrica
La movilidad eléctrica está siendo impulsada por grandes fabricantes globales y grupos automotrices regionales que facilitan la llegada de estas tecnologías a nuevos mercados. Un ejemplo es Grupo Viamar, uno de los principales distribuidores de automóviles de República Dominicana, que fortalece cada día su apuesta por la movilidad sostenible.
Como parte de esta estrategia, el Grupo Viamar representa marcas del fabricante Geely Holding Group, uno de los conglomerados automotrices más grandes del mundo, reconocido por su inversión en innovación y vehículos eléctricos. Bajo este grupo se encuentra Riddara, una marca especializada en camionetas eléctricas.
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Recientemente, Grupo Viamar introdujo la Riddara 4×4 eléctrica, una pick-up totalmente eléctrica que combina capacidades todoterreno con cero emisiones directas. Este modelo ofrece 7 modos de manejo: Eco, Comfort, Sport, Off Road, Barro, Nieve y Vadeo. Posee una profundidad de 815mm y hasta 424 km de autonomía (NEDC) por carga.
Junto a estas propuestas, otros fabricantes continúan reforzando su presencia en el citado mercado. Tal es el caso de Ford, que incorporó a su catálogo de ventas la Ford Mustang Mach-E. Es una SUV completamente eléctrica que traslada el legado deportivo de la marca a la era de la electromovilidad.
Otros fabricantes como Tesla, pionera en la popularización de los autos eléctricos; BYD, líder mundial en ventas; y Rivian, enfocada en camionetas y SUVs eléctricos también aportan a este mercado.
Asimismo, marcas tradicionales como Volkswagen, Audi, Chevrolet y Nissan desarrollaron modelos eléctricos con el objetivo de facilitar la transición desde los vehículos a gasolina. Con ello, amplían la oferta y acercan esta tecnología a un público que busca eficiencia y menor impacto ambiental.
Ventajas del uso de los vehículos eléctricos
Entre las principales ventajas de los vehículos eléctricos destaca la ausencia de emisiones directas contaminantes como el dióxido de carbono. Este tipo de vehículo contribuye a mejorar la calidad del aire, especialmente en zonas urbanas.
Además, otra ventaja es que la eficiencia energética es considerablemente mayor que la de los vehículos a gasolina, ya que aprovechan hasta el 90 % de la energía disponible.
Asimismo, los vehículos eléctricos implican un menor costo de mantenimiento. Esto se debe a que cuentan con menos piezas mecánicas y no requieren cambios constantes de aceite ni sistemas complejos de escape.
Por último, otro punto a favor es el bajo nivel de ruido, beneficioso para la reducción de la contaminación acústica o sónica en ciudades y áreas urbanas.
Diferencia entre los vehículos eléctricos y los vehículos tradicionales
A diferencia de los automóviles tradicionales, los vehículos eléctricos ofrecen mayor eficiencia, menores emisiones y costos operativos más bajos. Sin embargo, los vehículos tradicionales conservan ventajas como mayor autonomía y una red de abastecimiento más extendida, lo que explica que ambos sistemas convivan actualmente en el mercado.
En términos de eficiencia, los vehículos eléctricos aprovechan entre 85 y 90 % de la energía, mientras que la de los vehículos a gasolina ronda entre 25 al 30 %. Además, los vehículos eléctricos requieren menos revisiones y reparaciones, mientras que los autos a gasolina presentan mayores costos de mantenimiento.
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Los vehículos eléctricos utilizan la electricidad como fuente de energía, mientras que los automóviles tradicionales dependen de gasolina o diésel. Otra diferencia es el impacto ambiental ya que los vehículos eléctricos no generan emisiones directas contaminantes, a diferencia de los tradicionales que si producen altos niveles de contaminación.
Otro aspecto diferenciador es el ruido: Los vehículos eléctricos son muy silenciosos al realizar un trayecto y contribuye al reducir la contaminación acústica, mientras que los de gasolina resultan más ruidosos. En cuanto a la autonomía, los eléctricos ofrecen una autonomía media, frente a la mayor autonomía de los vehículos tradicionales.
El tiempo de recarga es uno de los principales retos para los eléctricos. ya que suele ser más prolongado en comparación con el rápido repostaje de gasolina. Sin embargo, el costo por kilómetro recorrido es considerablemente menor en los vehículos eléctricos, mientras que resulta más alto en los autos a gasolina.
Finalmente, los vehículos eléctricos cuentan con una menor complejidad mecánica. Esto al tener menos piezas móviles, frente a la mayor complejidad de los motores de combustión interna.
Una transición en marcha
De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía, la adopción de vehículos eléctricos continuará creciendo de forma sostenida en las próximas décadas. La misma impulsada por avances tecnológicos y regulaciones ambientales más estrictas.