El sargazo ha sido durante años una amenaza para playas, hoteles, pescadores y comunidades costeras del Caribe. Pero una empresa dominicana quiere demostrar que ese problema también puede convertirse en una oportunidad industrial.
SOS Carbon anunció la consolidación del Grupo BlueGea, una nueva estructura que integra sus operaciones con SOS Biotech y Fundación Terra & Marre para desarrollar soluciones basadas en los océanos.
La apuesta combina tecnología de recolección en el mar, investigación aplicada, educación ambiental y productos derivados del sargazo. El objetivo es claro: transformar una biomasa problemática en materia prima para nuevas industrias.
De República Dominicana hacia el Caribe y Europa
El grupo nace después de una etapa de expansión regional. Según la empresa, sus operaciones alcanzan República Dominicana, México, Antigua y Barbuda, Puerto Rico y Saint Barth, además de una presencia en España.
También afirma haber recolectado más de 30 millones de kilogramos de sargazo en el mar y proyecta superar los 100 millones para 2030.
La estructura de BlueGea divide funciones estratégicas. SOS Carbon se concentrará en la recolección sostenible. SOS Biotech trabajará en productos derivados para agricultura, cosmética, nutrición, biomateriales y otras aplicaciones. Fundación Terra & Marre continuará con educación ambiental, investigación y proyectos comunitarios.
Economía azul con sello caribeño
Andrés Bisonó León, CEO y cofundador de Grupo BlueGea, definió la consolidación como una plataforma para escalar talento, ciencia y tecnología “desde el Caribe hacia el mundo”.
La doctora Elena Martínez Martínez, CTO y cofundadora, sostuvo que ya han demostrado que el sargazo puede recolectarse de forma sostenible y costoeficiente, y que también puede convertirse en ingredientes y productos seguros.
La empresa destaca una red de colaboración con instituciones como MIT, MIT Solve, BID Lab, International Trade Centre, ONU Turismo, G20 Global Land Initiative, IICA, ICEX España, Proindustria y ProDominicana.
El desafío ahora será pasar de la promesa ambiental a la escala industrial. Si lo logra, BlueGea no solo estaría enfrentando el problema del sargazo: estaría ayudando a posicionar al Caribe como laboratorio global de economía azul.