El reciente cierre de embajadas y consulados de los Estados Unidos por amenaza terrorista tiene una segunda lectura, según Glenn Greenwald, ya que también de manera soterrada se intenta legitimar las escuchas indiscriminadas.

Glenn Greenwald, quien dio a conocer de primera mano las filtraciones de Edward Snowden sobre los programas de espionaje estadounidense a gran escala, afirma que algunos senadores republicanos están explotado la reciente amenaza en las embajadas de Estados Unidos para promover las escuchas telefónicas de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés) sin ninguna orden judicial.

Al trabajador de ‘The Guardian’ además le sorprende cómo el partido demócrata ha cambiado sustancialmente su discurso de unos años a esta parte. Mantiene ahora una postura sobre los métodos de vigilancia que no se diferencia de la del Gobierno de George W. Bush.

“Literalmente, durante 8 años seguidos el partido demócrata, cada vez que el Gobierno de los Estados Unidos daba una alerta de terrorismo en medio del debate sobre los abusos a las libertades civiles de Bush-Cheney, acusaba a la Administración y a la seguridad nacional de exagerar estas amenazas, de manipular a los asesores y de publicitar los peligros de Al-Qaeda para distraer la atención de sus abusos y mantener a la población con miedo para rendirse ante todo lo que ellos querían hacer”.