El Consejo para la Gestión y Reducción de Desastres filipino elevó a 2,275 el balance provisional de muertos provocados por el tifón Haiyan, que devastó hace cinco días la región central del país, datos rebajan las cifras de Naciones Unidas, que situaron el número posible de muertes en 10.000.
Cinco días después de que el tifón «Haiyan» arrasara las provincias centrales de Filipinas, las autoridades locales y organismos religiosos han comenzado a cavar fosas comunes donde enterrar a las víctimas mortales y prevenir así que broten enfermedades y epidemias.
En total, el Consejo indicó que unos 6.9 millones de filipinos en 41 provincias están afectados tras el paso del tifón, el más potente registrado en el país.
De estos, 582.303 han sido desplazados de sus hogares pero solo 286.433 han podido ser realojados en 993 centros de evacuación, añadió el organismo gubernamental.
Con el balance provisional de muertos según datos oficiales el tifón Haiyan se sitúa como el tercer desastre natural con más víctimas mortales en la historia de Filipinas.
AGUA POTABLE
Al menos 8 personas han muerto cuando una turba de supervivientes asaltaron un almacén gubernamental donde se guarda el arroz antes de su distribución entre los damnificados.
Decenas de miles de supervivientes en la isla de Leyte necesitan con urgencia alimentos, agua, medicinas y tiendas de campaña, pero las comunicaciones son muy difíciles.
CRUZ ROJA
Médicos Sin Fronteras calificó de «pesadilla logística» los problemas para repartir la ayuda en las zonas devastadas por el tifón «Haiyan» el pasado viernes en la región central de Filipinas.
MAS AYUDA
Miles de hogares han quedado destruidos por los intensos vientos, que también han arrasado los campos de cultivo, los frutales y numerosos barcos de pesca de los que tanto dependen los residentes de esta zona rural.