La etapa del Round Robin que inicia esta noche es una especie de contrareloj en la montaña.
La definición, más que de ciclismo, parece de película terror. Pero un apretado calendario de 14 juegos en 16 fechas no entra en la categoría de novela romántica.
El “sube y baja” permite el uso de muchos lanzadores. El asunto es que los pitchers dominantes son pocos y esos son los que los dirigentes quieren tener listos para cada jornada.
El relevo es vital en esta etapa y las Estrellas se ríen solas con un cuerpo de bomberos que ha sacado 16 ceros en la semifinal.
Los partidos de la jornada enfrentan a los líderes Gigantes y Estrellas (3-1) y a los coleros Águilas y Toros (1-3).
Estos cuatro partidos consecutivos antes del penúltimo día libre pueden acercar a la meta a los de arriba o mermar las esperanzas de los de abajo.
Quedan muchos juegos y todo es posible.
A estas realidades se enfrentan los equipos.