El Papa Francisco cumple este viernes, 13 de marzo, dos años al frente del Pontificado que han estado marcados por su «arrojo», su carácter «reformador», su «impulso evangélico» y sus «denuncias a la cultura del descarte», según destacan los expertos.
Así, el profesor del Centro Teológico de Zamora, Emilio José Justo, subraya su «impulso evangélico» y «la reacción del mundo» ante sus gestos.
Según precisa, el Papa traslada el mensaje de la Iglesia «de forma directa, clara y llana» y, a su juicio, lo que está llegando más a la gente son «sus gestos concretos», como los viajes que realiza «pensados desde esa búsqueda de las periferias, de las minorías, de los que más sufren».
Sobre las reformas que está llevando a cabo, Justo considera que la Iglesia, en el fondo, «siempre está en reforma» y ha precisado que Francisco «pretende la renovación de las personas» aunque también ha hecho una llamada dentro de la Iglesia a «vivir más unidos a Jesucristo» y a «revisar las estructuras».
Para este experto en Teología, estos dos años del Papa Francisco demuestran una «continuidad total» con sus predecesores, aunque admite que lo que cambia es «la forma de ser», que en el caso de Bergoglio se caracteriza por su «espontaneidad y los gestos que normalizan o desacralizan la figura del Papa».
Por su parte, la catedrática de Derecho Eclesiástico del Estado de la Universidad de La Rioja, Ana Vega, ha apuntado a Europa Press que lo que más destacaría es «el arrojo» de Francisco «para asumir las reformas de la Curia» así como para abordar el desafío pastoral de la familia y el matrimonio con el Sínodo, que se retomará en octubre de 2015.
«Son dos temas altamente sensibles dentro y fuera de la Iglesia y con posiciones encontradas. Este Papa ha conseguido sintonizar muy bien con las preocupaciones de la calle quizá por su experiencia pastoral, creo que le pasaba también a Juan Pablo II», ha remarcado.