Era una tarde pacífica para la señora Nieves Agramonte en la comodidad de su hogar. La tranquilidad fue interrumpida por los ladridos de su perro, que siempre reacciona cuando percibe un extraño.
Cuando Agramonte se asomó a la entrada de su casa pudo ver a la señora Gloria Magalis Castillo Villar, que lloraba desconsolada en la acera de enfrente.
Al acercarse y preguntarle por qué lloraba, esta le respondió que se encontraba perdida. Acto seguido la invitó a pasar a su casa y le ofreció palabras que actuaron como un calmante para la angustia que atravesaba Gloria Magalis. También le dio agua y le coló café.
Luego de que Magalis estaba tranquila, la acompañó por el residencial para ver si alguien conocía a la señora, pero no hubo una respuesta favorable.
En ese momento, Nieves decidió ponerse en contacto con el Sistema Nacional de Emergencias 9-1-1, y con la Policía Nacional, y además tomar un vídeo para hacer llegar a las plataformas digitales, el llamado de auxilio por Gloria Magalis.
Nieves Agramonte destacó el buen servicio brindado por el servicio de emergencia y por las autoridades policiales.
CDN publica la noticia
Al llegar el audiovisual a las oficinas de redacción inmediatamente se publicó y muchas personas compartieron la información, llegando a las pantallas de los familiares en pocas horas.
Los familiares escribieron a través de la línea de denuncias de CDN (849-637-3737) y se pudo enlazar con el actual paradero de Gloria Magalis que en ese momento ya se encontraba en el Destacamento Los Trinitarios, de Villa Mella tras haber terminado trasladada allí horas antes por las autoridades policiales.
Finalmente, el encuentro entre Magalis y sus familiares se produjo en horas de la noche, en el destacamento.
Un gran acto de humanidad
Al resultar abordada por CDN, Nieves Agramonte manifestó que le dijo a las autoridades que podía hospedar a la señora Gloria Magalis, cediendo al final porque se debía levantar a tempranas horas de la mañana para laborar en su salón de belleza ubicado en el kilómetro 9 de la autopista Duarte.
Este caso evidencia que una rápida acción, humanidad y coordinación de parte de los ciudadanos, medios de comunicación y las autoridades pueden producir resultados positivos en la búsqueda de personas desaparecidas.