La hipertensión pone de manifiesto la necesidad de realizar campañas de concientización para la población.
Santo Domingo. – En un reciente informe publicado por la Dirección de Gestión de la Información del Registro de Información Estadística del Sistema de Salud (RIESS), se ha dado a conocer la distribución de los servicios de salud en la República Dominicana. También el comportamiento de la población en relación a sus necesidades médicas.
De acuerdo con los datos recopilados, las mujeres representan la mayoría de las visitas médicas en el país, con un 65.11% de las consultas, mientras que los hombres representan el 34.89%. Este patrón refleja una tendencia de mayor búsqueda de atención sanitaria entre las mujeres, lo cual puede estar relacionado con una mayor conciencia sobre el cuidado preventivo de la salud en este grupo o bien una mayor sensibilidad.
Predominio de pacientes dominicanos y presencia significativa de haitianos
El informe también detalla que la mayoría de los pacientes atendidos en los centros de salud dominicanos son de nacionalidad local, con un 90.81% de dominicanos, seguidos de un 8.73% de pacientes haitianos. Un pequeño porcentaje, 0.21%, corresponde a otras nacionalidades.
LE RECOMENDAMOS LEER:
Estos números reflejan la realidad de la República Dominicana como un país con una población migrante significativa, especialmente de Haití. Que accede a los servicios de salud, tanto en atención primaria como en emergencias.
Hipertensión: una creciente preocupación en la salud pública
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que la hipertensión se ha convertido en la principal causa de consulta médica en todo el país, representando el 15.64% del total de visitas. Esta enfermedad también ocupa el segundo lugar en emergencias con un 10.94% y en hospitalización con un 8.12%.
La hipertensión, conocida como la «asesina silenciosa», es un problema de salud pública creciente que afecta las arterias del cuerpo, incrementando el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares graves, como ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
Clasificación de la hipertensión y su impacto en la población dominicana
La hipertensión se clasifica en diferentes etapas de acuerdo con las guías del Colegio Estadounidense de Cardiología y la Asociación Americana del Corazón:
- Presión arterial normal: Menos de 120/80 mm Hg.
- Presión arterial alta: Entre 120 y 129 mm Hg, con un valor mínimo por debajo de 80 mm Hg.
- Hipertensión de etapa 1: Entre 130-139 mm Hg, con un valor mínimo entre 80-89 mm Hg.
- Hipertensión de etapa 2: Valores máximos de 140 mm Hg o superiores y valores mínimos de 90 mm Hg o superiores.
- Crisis hipertensiva: Presión arterial superior a 180/120 mm Hg, lo que requiere atención médica inmediata.
El no controlar la hipertensión puede tener consecuencias graves, incluyendo infartos y daños irreversibles a órganos vitales.
Factores de riesgo y medidas preventivas
En la República Dominicana, el creciente número de personas con hipertensión se atribuye en parte a factores de estilo de vida como una dieta rica en sal, la falta de actividad física y el consumo de tabaco.
La hipertensión no tratada no solo afecta la calidad de vida de quienes la padecen, sino que también aumenta los costos del sistema de salud pública debido a la alta demanda de hospitalizaciones y emergencias.
El control de la presión arterial y la adopción de hábitos saludables son esenciales para prevenir esta enfermedad. Los especialistas recomiendan realizar controles regulares de la presión arterial a partir de los 18 años, así como adoptar una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente y evitar el consumo de alcohol y tabaco.
Este informe del RIESS destaca la necesidad de mejorar las estrategias de prevención y tratamiento de enfermedades como la hipertensión en la República Dominicana. Donde las mujeres encabezan las visitas médicas.
La hipertensión, como la principal causa de consulta y una de las principales en emergencias y hospitalizaciones. Esto refleja la urgencia de implementar campañas de concienciación y fomentar un estilo de vida saludable en la población. Así se reducirá el impacto de esta enfermedad en el sistema de salud.