Santo Domingo, RD.- El melanoma, uno de los tipos de cáncer de piel más agresivos y de mayor riesgo de metástasis si no se detecta y trata a tiempo.
Aunque su frecuencia es menor en comparación con otros cánceres de piel, especialistas advierten que su incidencia sigue aumentando en todo el mundo, especialmente entre adultos mayores y personas jóvenes con alta exposición solar.
Se produce cuando los melanocitos, células encargadas de producir la melanina que da color a la piel, comienzan a crecer de manera descontrolada.
Estas células cumplen una función protectora frente a la radiación ultravioleta (UV), pero la exposición excesiva al sol y otros factores pueden alterar su comportamiento y originar tumores malignos.
Especialistas advierten sobre la importancia de evaluar lunares sospechosos
La mayoría de los melanomas aparecen en la piel y suelen confundirse inicialmente con lunares comunes. Sin embargo, las lesiones sospechosas tienden a ser más oscuras, irregulares y con tendencia a crecer rápidamente. En muchos casos surgen como nuevas manchas en la piel y no necesariamente sobre lunares ya existentes, lo que dificulta su identificación temprana.
Principales signos de alerta, los especialistas destacan la llamada regla ABCD. La “A” corresponde a asimetría; la “B”, a bordes irregulares; la “C”, a colores variados dentro de la misma lesión; y la “D”, a un diámetro mayor de seis milímetros.
Además, cualquier lunar o mancha que cambie de tamaño, forma o color debe ser evaluado por un dermatólogo.
Otra señal de advertencia es la conocida regla del “patito feo”, que consiste en identificar un lunar que luzca diferente al resto de las marcas de la piel.
Los melanomas generalmente no producen dolor y en ocasiones solo provocan picazón o una sensación extraña, por lo que la observación visual sigue siendo la herramienta más importante para detectarlos precozmente.
La Sociedad Dominicana de Dermatología indica que existen varios factores de riesgo asociados al melanoma. Entre ellos, tener piel clara, cabello rubio o pelirrojo, antecedentes familiares de melanoma, presencia de numerosos lunares o nevus atípicos y haber sufrido quemaduras solares severas durante la infancia o adolescencia.
Asimismo, la exposición prolongada a rayos Ultra Violeta, tanto del sol como de cabinas de bronceado, también incrementa significativamente el riesgo.
Datos recientes muestran que los casos de melanoma han aumentado casi un 50 % en la última década, alcanzando unos 287 mil diagnósticos anuales en el mundo.
Según especialistas en dermatología, preocupa especialmente el incremento de melanomas gruesos y agresivos en personas mayores, los cuales presentan peor pronóstico y mayores probabilidades de diseminación a otros órganos.
Prevención y recomendación
La prevención sigue siendo la principal herramienta para reducir el impacto de esta enfermedad.
Los dermatólogos recomiendan usar protector solar diariamente, evitar la exposición al sol entre las 12:00 del mediodía y las 4:00 de la tarde, utilizar gafas de sol y ropa protectora, así como reaplicar el bloqueador tras cada baño o actividad física al aire libre.
La protección de los niños es especialmente importante debido a que la piel conserva la memoria de la radiación solar acumulada desde edades tempranas.
Las quemaduras solares durante la niñez pueden aumentar considerablemente el riesgo de desarrollar cáncer de piel en la adultez. También se aconseja evitar completamente las sesiones de bronceado artificial con lámparas de rayos UVA.
La detección precoz puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Cuando el melanoma se diagnostica en sus primeras etapas, las probabilidades de supervivencia superan el 90 %.
Por ello, durante este mes de concienciación, las autoridades sanitarias y sociedades médicas exhortan a la población a revisar su piel regularmente y acudir al dermatólogo ante cualquier cambio sospechoso.