Santo Domingo,.– Tras el decreto presidencial 693-24 emitido recientemente por el presidente Luis Abinader, que busca establecer medidas para garantizar y proteger la producción local de arroz ante la entrada en vigor del DR-CAFTA el primero de enero, productores de la zona fronteriza dieron a conocer su opinión en torno a esta disposición por parte del gobierno.
Los productores de la zona fronteriza, entre ellos Ramón Cordero, sostienen que aún existe incertidumbre sobre cómo evolucionará el mercado después de la entrada en vigencia del tratado de libre comercio con Estados Unidos y Centroamérica. Cordero expresó su preocupación sobre el futuro de la industria arrocera nacional: “Todos tenemos inquietudes porque aún no sabemos cómo va a evolucionar el mercado después del 1 de enero”, afirmó. Además, criticó la tardanza en la implementación del impuesto a la importación, señalando que la medida debió anunciarse con más antelación.
También argumento que, porque duraron tanto para decir que iban a poner el impuesto, también dijo que esto no es posible.
La situación de competencia que deberán enfrentar los productores dominicanos luego de la entrada en vigor del tratado de libre comercio con estados unidos y centro América, ha generado grandes preocupaciones en el sector arrocero nacional, quienes han puesto sus esperanzas en el gobierno que encabeza Luis Abinader.
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Junior Bernard, otro productor de arroz de la región fronteriza, destacó que aunque el gobierno ha atendido las problemáticas del sector agropecuario, el hecho de que las medidas se implementen tan cerca de la fecha en que entra en vigor el DR-CAFTA ha generado frustración en los productores.
El decreto firmado por el presidente busca establecer medidas arancelarias a la importación de arroz, sin embargo, para algunos productores estas medidas no frenarán el colapso debido a que la disposición ha sido establecida demasiado tarde.
Por su parte, Ramón Pichardo, otro productor de arroz, destacó que el principal problema es la preferencia por los arroz importado sobre el producido localmente. “El problema está en que ya lo de aquí no nos quieren comprar a nosotros, sino lo que viene”, comentó Pichardo, subrayando el riesgo de que la competencia externa termine por desplazar a los productores nacionales.
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Por: Ramón Medina.