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Palomino clama entre lodo y abandono: la cosecha se pierde por camino intransitable

El camino de la zona agrícola Lo Caño de Palomino, en Azua, está en tan mal estado que resulta casi imposible que entre un camión. Cuando llueve la situación empeora. Esto mantiene a la agricultura prisionera, pues ni con “magia” se puede sacar lo que se produce.

Piña González, agricultor de la zona, lamenta que productos como naranja, yuca, plátano y aguacate se pierden en las fincas. Esto se debe a que no hay manera de transportarlos. “Aquí la producción de aguacate es máxima, pero se nos queda en la finca. Los limones, cuando viene el agua, hay que dejarlos botados en la mata”, expresó.

Los agricultores coinciden en que la pobreza que predomina en Palomino no se debe a la falta de trabajo, sino a la incomunicación. “Estamos siendo pobres porque no tenemos camino. Si tuviéramos una carretera asequible, ya tuviéramos otra calidad de vida, pero cada día nos hundimos más”, afirmó Hipólito Delgado Santo.

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Mientras tanto, André Pinales agregó que ni siquiera en casos de emergencia pueden trasladar enfermos con facilidad. “Aquí hemos tenido que levantar gente en litera y cruzarla por el río entre ocho y diez hombres. Arriesgan la vida del enfermo y la de quienes ayudan a salvarlo”.

Los campesinos aseguran que ningún funcionario ha llevado su grito de penuria al Palacio Nacional. Por ello, invitan directamente al presidente Luis Abinader a visitar el campo y ver con sus propios ojos la realidad. “No se reúna con los ricos, porque los ricos siempre están bien. Venga al campo y reúnase con nosotros”, insistió Pinales.

Las cámaras de CDN documentaron más que imágenes: retrataron una realidad cruda. En Palomino no hay agua potable, solo el río. No hay energía eléctrica, solo velas. Su carretera principal es un rompecarros de hoyos, polvo y lodo.

Aunque pertenece a Azua, sus habitantes dicen que parece otro siglo. Allí no se vive, se sobrevive, con la valentía rota y la esperanza colgando de un hilo.

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Por Marcos Lorenzo

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