El psiquiatra José Miguel Gómez alertó sobre los riesgos de mantener relaciones con parejas controladoras, violentas y manipuladoras, al señalar que muchos indicadores de maltrato suelen ser ignorados o confundidos con muestras de amor y protección.
El especialista explicó que las relaciones de alto riesgo suelen iniciar con conductas de control aparentemente normales, como vigilar horarios, restringir salidas, perseguir a la pareja o imponer decisiones sobre su vida cotidiana.
Según indicó, los celos excesivos, la posesividad y la necesidad permanente de supervisar a la otra persona constituyen señales tempranas de violencia y no deben interpretarse como afecto.
Asimismo, sostuvo que las personas con poca tolerancia a la frustración, mal manejo de la ira y tendencia a reaccionar de forma amenazante ante desacuerdos representan perfiles peligrosos dentro de una relación.
Este análisis lo hizo durante el programa “Psiquiatra en Línea” con el Dr. José Miguel Gómez. Se transmite los lunes por CDN, canal 37, a las 6:00 p.m., donde el doctor además responde preguntas e inquietudes de los televidentes vía telefónica y redes sociales.
Manifestaciones de violencia más allá de las agresiones físicas
El profesional de la salud mental explicó que la violencia en la pareja adopta distintas manifestaciones, más allá de las agresiones físicas visibles. Entre ellas citó el maltrato psicológico, sexual, económico y digital.
Detalló que la violencia psicológica incluye humillaciones, insultos, burlas y chantajes frecuentes que deterioran la autoestima y el valor personal de quien la sufre. A esto se suman los maltratos sexuales, cuando una persona intenta imponer relaciones íntimas mediante presión o coerción.
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Gómez también advirtió sobre la violencia económica, ejercida cuando uno de los miembros de la pareja controla los recursos del hogar. También retiene dinero o utiliza gastos esenciales como mecanismo de intimidación.
Violencia digital y aislamiento emocional
En relación con las nuevas tecnologías, señaló que cada vez son más frecuentes los casos de violencia digital, donde parejas colocan sistemas de rastreo o vigilancia para monitorear movimientos y comunicaciones.
El especialista advirtió que convivir con personas narcisistas, psicópatas o con consumo problemático de alcohol y drogas aumenta significativamente el riesgo de violencia. Indicó que estos perfiles suelen aislar a la pareja de familiares y amigos para ejercer mayor control.
Como medida preventiva, exhortó a establecer límites saludables desde las primeras señales de maltrato. Además, evitar justificar conductas agresivas y tomar distancia de personas manipuladoras o violentas.