Santo Domingo, R.D. – Las obras de infraestructura son vitales para el desarrollo del país, algo por lo que el Gobierno, concretamente el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) ha sido criticado por la no entrega de obras en los plazos anunciados.
Recientemente, el ministro actual de Obras Públicas, Deligne Ascensión, ha respondido a las constantes críticas asegurando que se mantiene enfocado en su trabajo y que no va a dejar que las críticas lo distraigan. Sin embargo, la realidad es que hay obras necesarias que al día de hoy se han aplazado varias veces sin una explicación clara.
El exministro de Obras Públicas y miembro del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Ramón Pepín, participó en una entrevista en Despierta con CDN, refiriéndose a las obras en ejecución que lleva a cabo el Gobierno.
El gasto de capital
El exministro inició señalando el problema del desarrollo de las obras públicas “la pobre inversión de capital” o el gasto de capital. Lo define cómo los recursos que el Gobierno destina para la construcción de escuelas, hospitales, carreteras, caminos vecinales” gasto que aseguró “este gobierno ha llevado a niveles del año 1990”.
Explica que el gasto de capital del año pasado, 2024, contemplaba un monto de 198 mil 500 millones de pesos, de los cuales en diciembre el Estado solo había ejecutado 176 mil 15 millones de pesos. Este año se ha estimado para gasto de capital la cifra de 176 mil 38 millones de pesos, una reducción de 22 mil 500 millones de pesos menos, lo que según Pepín afectará a la velocidad en que se terminan las obras, mencionando al kilómetro 9 como ejemplo: “esa es una obra que con un gasto de capital relativamente adecuado debió de completarse en un periodo de un año y la población está sufriendo básicamente tres años en la construcción de esa solución vial”, apuntó.
Baja inversión es una camisa de fuerza
Menciona que el bajo gasto de capital, característico del gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM), “que se caracteriza por no invertir”, con relación al Producto Interno Bruto (PIB) siempre ha rondado por un 2.1 a un 2.3%, lo que señala como la causa de la inconclusión de las obras. En contraste, agregó que el PLD siempre mantuvo el gasto de capital por encima de un 2.6 a un 2.8%, incluso en algunos años de 3.5, adjudicando que “el PLD haya desarrollado cada rincón del país”.
“El bajo gasto de capital le pone una camisa de fuerza porque el presupuesto de este año está contemplado para pagar las facturas concernientes a los intereses de la deuda de 297 mil 500 millones de pesos entonces el Gobierno tiene que buscar cada año por el incremento de la deuda tiene que buscar más dinero para pagar los intereses”, asegurando que para optimizar recursos el Gobierno tiende a recortar los gastos de inversión, generando menos inversión en obras públicas.
Falta de un plan
Pepín dijo que la falta de un plan de gobierno sólido es lo que ha causado que muchos sectores públicos hayan sufrido retrasos o un manejo ineficaz.
“Yo creo que lo que le ha sucedido a este gobierno o lo que le ha sucedido al PRM es que solo se planificó para llegar al poder y no para gobernar, no para llegar con un plan de trabajo”, expresó.
Cuenta que cuando fue ministro de Obras Públicas, dirigía también la mesa de Movilidad y Transporte, en donde su equipo y él dejaron una serie de diseños que iban a mejorar la movilidad en la República Dominicana, algo que este gobierno no continúo, lo que asegura se ha convertido en “cuatro años de atraso” en temas de movilidad y transporte.
“Nosotros dejamos una serie de proyectos en el programa de edificación escolar que el Gobierno tiene que concluirlas, no se explica como a casi cinco años hay obras que están si terminar”, añadió.
Detalla que uno de los planes que dejó en Obras Públicas estaba la construcción de cinco terminales en la periferia de la ciudad para contribuir al flujo de los tapones que se producen en el Gran Santo Domingo mediante la vinculación del tránsito urbano e interurbano.
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Kilómetro 9
Pepín subraya que la problemática que existe en el kilómetro 9 de la autopista Duarte es falta de ejecución.
Explica que si observamos el corredor John F. Kennedy que viene con 14 carriles sucede que cuando este pasa por la avenida Gregorio Luperón se reduce a ocho carriles por los dos puentes de paso peatonal, cuando se atravesaba la avenida Luperón se incorporaban nuevamente los 14 carriles, por lo que la solución era ampliar ese punto, dice Pepín.
Lo mismo sucedía en la avenida Gregorio Luperón, que cuando se transitaba en los ocho carriles y se iba a entrar a la autopista Duarte o a la John F. Kennedy se reducía a cuatro.
“Entonces ahí lo que había que hacer o se está haciendo es ampliar la Luperón, demoler un puente y construir tres puentes que en unos tiempos normales es una ejecución de un promedio de un año o 15 o 14 meses, pero cuando un gasto de capital se combina con una incapacidad una ejecución y con las interferencias se convierte en un retraso”.
Ley 340
El también miembro del Comité Central del PLD menciona que ha escuchado que el PLD logró construir muchas obras porque violentaba la Ley 340 de Compras y Contrataciones, además también ha escuchado sobre la sobreevaluación de las obras.
El exfuncionario explica que la Ley 340 fue propuesta y respetada por el gobierno del PLD y que si una obra está subvaluada significa que está en sobrecosto y que en la ejecución de la misma esta debe bajar el coste total, citando como ejemplo la Circunvalación de Azua que estaba en 3 mil millones de pesos por el PLD y terminó en 5 mil millones de pesos con la inauguración en el gobierno del PRM.
“Yo he observado que el Gobierno es un gobierno de dar muchas excusas, obviamente creo que ese tema del nudo legal que ellos dicen se pudo haber dado en una o dos obras sobre todo en las edificaciones escolares, pero eso es una forma de evadir legalmente la Ley 340, una ley que durante el gobierno del PLD se respetó al pie de la letra”, concluyó Pepín.