SANTO DOMINGO.-El ambientalista Luis Carvajal afirmó que son equivocadas las soluciones que se buscan para el conflicto entre Haití y República Dominicana por el uso de agua de río Masacre, por entender que esto no se soluciona buscando equilibrio en la distribución del agua sin tomar en cuenta el factor fundamental, que a su juicio es esta cuenca está produciendo menos agua y cada vez tiene mayor demanda.
Entrevistado en Despierta con CDN, Carvajal reiteró que el problema primario de este conflicto es que la demanda supera la producción de agua y que desde ese punto es donde debe partir cualquier solución o negociación.
Indicó que esta cuenca está produciendo menos agua y cada vez tiene mayor demanda, “por lo tanto, si el problema real es la disminución del agua circulante de manera continua, ninguna de las soluciones que se está buscando es solución”.
Sobre el canal que se construye del lado haitiano es un disparate con todos los impactos ambientales que se le han atribuido, mientras que desde República Dominicana se quiere presionar mediante la rehabilitación del canal La Vigía.
“Sobre un efecto de salinización de aguas abajo, sobre la pérdida de la calidad de los humedales costeros, sobre el daño a las tierras agrícolas del lado haitiano y del lado dominicano, porque afecta de ambos lados, eso está fuera de discusión”.
El ambientalista manifestó que las autoridades de ambos países deben entender el desvío de canales, no es la verdadera solución a esta problemática.
“Incluso la respuesta del Canal La Vigía que yo creo que había que rehabilitarlo, independientemente de que no comparto el lenguaje con que se ha hecho, porque cuando tú lo rehabilita, yo lo estoy rehabilitando, en realidad eso es una forma de presionar para la negociación alrededor del otro canal”, indicó.
Propuso disminuir la demanda, racionalizando el riego, acompañando a los productores de ambos países en racionalizar el uso, calendarizando en función de la disponibilidad.
Indicó que tema no debe seguirse politizando y darle prioridad al uso social a estas aguas, llevando a un plano diplomático las discusiones para evitar que manos privadas se aprovechen para sacar beneficio de la situación.