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Las cartas, escritos y reflexiones de Duarte durante su exilio

Santo Domingo.– Aunque vivió gran parte de su vida lejos de la República Dominicana, el patricio Juan Pablo Duarte nunca dejó de expresar, a través de sus cartas y escritos, el profundo compromiso que sentía por la independencia, la soberanía y el futuro de la nación.

Durante su prolongado exilio, Duarte utilizó la escritura como una herramienta para mantener vivos sus ideales y compartir reflexiones sobre la libertad, la justicia y el deber de los dominicanos de preservar la independencia nacional. Sus documentos constituyen hoy una valiosa fuente histórica para comprender el pensamiento del fundador de la República.

El pensamiento duartiano se consolidó a través de diversos tipos de documentos, a pesar de la escasez de los textos que lograron sobrevivir:

1. El Ideario Político

Reflejó su visión de Estado, donde la política no es especulación, sino una ciencia pura basada en el servicio, la ética y el bien común. Entre sus frases más destacadas figuran:

«Vivir sin patria, es lo mismo que vivir sin honor».

«Nuestra patria ha de ser libre e independiente de toda potencia extranjera o se hunde la isla».

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2. Epístolas y Documentos Destacados

Carta a su madre y hermanos (4 de febrero de 1844): Escrita desde Curazao antes del nacimiento de la República, en ella autoriza el desprendimiento de los bienes familiares para financiar la causa independentista. Un fragmento histórico inmortaliza su desinterés material.

Carta a Félix María del Monte (1868): Desde Caracas, relata los eventos independentistas ocurridos desde 1838, describiendo las persecuciones, la fundación de La Trinitaria y la inquebrantable determinación de seguir luchando por la soberanía dominicana.

Proyecto de Constitución: Sus apuntes y borradores contienen la base de lo que visualizaba como la Ley Fundamental del Estado, abogando por un gobierno democrático, justo y donde todos los ciudadanos fueran iguales ante la ley.

3. Poesía y Ensayos

En Venezuela, Duarte alternó su vida como refugiado con la docencia y la creación literaria. Se conservan algunos de sus versos, poemas conmemorativos y dedicatorias (como los escritos póstumos en Apure en 1856). Estos textos muestran su sensibilidad humana y el dolor de la ausencia, evidenciado también en los registros de su hermana Rosa Duarte.

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