SANTO DOMINGO.- José Ángel Gómez Canaán, conocido como Jochi Gómez, uno de los principales implicados en la operación Camaleón, ha sido vinculado a una supuesta red de corrupción y crimen organizado en la República Dominicana, la cual habría mantenido contratos millonarios con el Estado por casi dos décadas.
A través de múltiples empresas asociadas, Gómez Canaán presuntamente utilizó su influencia para obtener contratos con varias instituciones gubernamentales en diversas áreas, desde tecnología avanzada para la seguridad nacional hasta servicios de emisión de licencias.
Una de sus primeras empresas, Dekolor, comenzó en 2003 ofreciendo servicios de licencias de armas de fuego. Más tarde, se convirtió en uno de los principales proveedores de licencias de conducir, con más de 4,000 millones de pesos adjudicados en contratos. Cada licencia tenía un costo de 800 pesos para los usuarios. Incluso durante la pandemia en 2020, Gómez resultó beneficiado mediante su empresa de inteligencia AURIX S.A.S., la cual firmó un acuerdo con el Ministerio de Defensa para colaborar en temas de seguridad nacional. Este contrato resultó rescindido casi cuatro años después.
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Jochi Gómez y el contrato que destapó las presuntas irregularidades
El contrato más reciente, el cual destapó supuestas irregularidades en la red criminal, se realizó entre Transcore Latam e Intrant. El mismo se realizó para la modernización de la red de semáforos en el Gran Santo Domingo.
Además de los contratos cuestionables, Gómez ha estado involucrado en escándalos de supuestos hackeos tecnológicos. Esto, agrava las acusaciones de presunto crimen organizado en su contra.