Unos 5 mil millones de pesos generó en los campos dominicanos la cosecha actual de café, un cultivo que busca recuperar su nivel de producción local y reposicionarse a nivel internacional. Uno de los proyectos para lograr esa meta lo impulsa Industrias Banilejas con su programa «Café Creciente», que lo presentó en un recorrido a medios de comunicación.
Industrias Banilejas presentó su programa de asistencia técnica directa a los productores de café de tres regiones cafetaleras que, en su segundo año, evidencia resultados más que halagüeños para los participantes, algunos de los cuales han aumentado su producción en un 40%.
El presidente de Industrias Banilejas, Manuel Pozo Perelló, el programa “Café Creciente” que es parte de las iniciativas de la empresa empeñada en recuperar la producción nacional de café y la autosuficiencia para el consumo nacional.
Más de 200 productores son impactados desde 2023 y las proyecciones son seguir sumando hasta alcanzar a la mayoría. El sector cafetalero se encuentra en un momento crucial para revertir la caída experimentada en la última década, donde pasó de casi mil quintales anuales a unos 250 mil quintales en la actualidad, creando una dependencia de las importaciones del producto.
La caficultura nacional que entró en una crisis profunda a partir del año 2010.
Caficultura
Entre el año 2002 y el año 2010, la producción nacional de café promediaba los 800 mil quintales, de los cuales más de 50% estaba dedicado a la exportación. En la década del 70 el país llegó a superar el millón de quintales producidos.
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Es por ello, que, a partir del 2010, una serie de situaciones influyeron en una caída progresiva de la producción nacional. Entre ellas, un brote severo de la enfermedad Roya del café. Enfermedad que diezmó las plantaciones nacionales que en su mayoría eran de variedad típica no resistente a la enfermedad. La caída de la producción Nacional pasó de 460 mil quintales en 2012-13 a 90 mil en el 2015-16.
Así mismo, la introducción de variedades mejoradas y resistentes a las enfermedades, de las que se han distribuido millones de plantas entre los productores nacionales. De esta forma, hasta la inversión en dos grandes fincas productoras que se manejan con las más altas tecnologías agrícolas. La finca de Hato Mayor, tiene una productividad que multiplica por 20 la media nacional.
En las instalaciones de Rancho Arriba se realizan todas las pruebas y se adaptan las tecnologías. Esto para las distintas variedades que se han introducido y se pretende introducir en el futuro inmediato.
Por lo tanto, el programa Café Creciente, que conocen hoy, extiende la colaboración. Colaboración que la empresa firmó con el Instituto del Café de Costa Rica en beneficio de los productores nacionales. Costa Rica es el modelo de recuperación de la producción de café en la región. En su instituto se han desarrollado tecnologías y prácticas agrícolas. Prácticas de bajo costo para los productores que ahora se aplican con éxito en la República Dominicana.