La Fundación Manos Unidas por el Autismo reclamó una inclusión educativa plena ante las brechas detectadas en el sistema dominicano para las personas que viven dentro del espectro autista.
La organización celebró su onceava caminata “Dale Color a Mi Vida”, bajo el lema «La Educación es un Derecho y Debe ser para Todos», donde reiteró su compromiso de promover la inclusión en todos los niveles del sistema educativo.
«Se puede aprender oficios que puedan mejorar su calidad de vida y que esa persona se sienta útil a la sociedad y también a su familia», dijo Odile Villavizar, presidenta de la fundación sobre algunas opciones de estudio que tienen estos jóvenes.
Villavizar reconoció los avances logrados tras la promulgación de la ley de autismo 34-23, pero señaló que es necesario continuar realizando ajustes y trabajar de manera más integral.
Familiares de personas con autismo apoyaron el llamado a la inclusión y afirmaron que no descansarán hasta que quienes viven con autismo tengan las mismas oportunidades que los demás ciudadanos.
Reivindicación y demandas
Entre los participantes estuvieron padres que compartieron su respaldo a la iniciativa y subrayaron la necesidad de diagnóstico y tratamiento accesibles para todos.
La actividad buscó visibilizar las dificultades existentes en acceso educativo y terapéutico, y promover acciones concretas para garantizar derechos y oportunidades.
En el evento hablaron, entre otros, Liondy Ozoria y Tanya Alcántara, padre y madre de niños con autismo, quienes acompañaron el llamado por igualdad de oportunidades.
La Fundación reiteró su compromiso de continuar la lucha por una atención integral y políticas públicas que respondan a las necesidades de las personas dentro del espectro autista.