Este viernes 30 de mayo se cumple un aniversario más del ajusticiamiento del dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina quien durante casi 31 años gobernó el país de manera despótica lo que culminó con su muerto el 30 de Mayo de 1961 por un grupo de líderes víctimas de la opresión de su régimen e incluso allegados que pertenecían a cuerpos militares de la época, algunos de ellos fueron Luis Amiama Tió, Antonio Ibert Barreras, Antonio de la Maza, Amado García Guerrero, Pedro Livio Cedeño entre muchos otros hombres que decidieron ponerle fin a una larga carrera de crímenes y torturas cuyo único propósito fue permanecer en el poder infundiendo del terror.
Este día ha sido bautizado por muchos dominicanos como el «día de la libertad» o «día de la democracia» en el que grupos opositores antitrujillistas y familiares de las víctimas de las que cobró vidas la desaparecida dictadura.
De las pertenencias que poseían el dictador y su familia aún prevalecen algunas, muchas de ellas en estado de deterioro y otras fueron reestructuradas para hacer de ellas instituciones de servicio a la ciudadanía.
De esta cruel dictadura historiadores citan y recuerdan todavía la persecución y muerte de los integrantes del Movimiento Clandestino 14 de Junio, creado el 10 de enero de 1960 por jóvenes que lucharon por derrocar la dictadura de Trujillo y que se unieron a partir de las fallidas expediciones de Constanza, Maimón y Estero Hondo, en la que el Servicio de Inteligencia Militar (SIM), un aparato al servicio del crimen de Trujillo, liquidó a muchos de sus integrantes y torturó a otros en las cárceles de la época, como las de “La 40” y el Kilómetro 9.
Sin duda alguna no se puede obviar el horrendo crimen de las hermanas Mirabal, Minerva, Patria y María Teresa, bajo el seudónimo de “Las Mariposas”, pertenecientes al 14 de Junio, desde el cual combatieron a la tiranía trujillista junto a su fundador, Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo), esposo de Minerva.