Bajo el temor de contraer enfermedades, hombres y mujeres de distintas edades sustentan sus vidas en los materiales que recolectan en los basureros y el vertedero de Duquesa.
La actividad es un peligro constante. Aquí no importa el peso de la carga, todo lo que se crea útil es recogido y depositado en pequeños montones que luego son comprados.
En la actualidad la mayoría de buzos son de nacionalidad haitiana quienes dicen mantienen a sus familias con estos desperdicios.
Cartones, metales, plásticos, cristales y otros objetos son comprados dentro del mismo vertedero por personas que luego revenden a un precio mayor pero reconocen que exponen sus vidas al contagio de enfermedades.
Sin embargo, esta situación no solo se presenta en Duquesa, Luis Cordero, padre de una niña, dice que gana hasta mil pesos diarios recolectado dentro de la basura.
Solo en Duquesa trabajan más de dos mil buzos los cuales recolectan miles de pesos diarios en materiales reciclados.